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Robinson Canó y Edwin Díaz pasan de los Marineros a los Mets en un mega-cambio

Associated Press

NUEVA YORK -- En busca de una mejoría instantánea tras dos campañas desastrosas, los Mets de Nueva York y su nuevo gerente general recurrieron a un rostro conocido.

Los Mets adquirieron el lunes a Robinson Canó, intermedista ocho veces elegido al Juego de Estrellas, y al relevista Edwin Díaz, líder de salvamentos en las mayores, ambos procedentes de los Marineros de Seattle. El canje involucró a siete peloteros.

NUEVA YORK -- En busca de una mejoría instantánea tras dos campañas desastrosas, los Mets de Nueva York y su nuevo gerente general recurrieron a un rostro conocido.

Los Mets adquirieron el lunes a Robinson Canó, intermedista ocho veces elegido al Juego de Estrellas, y al relevista Edwin Díaz, líder de salvamentos en las mayores, ambos procedentes de los Marineros de Seattle. El canje involucró a siete peloteros.

En su primera gran transacción como gerente general de los Mets, Brodie Van Wagenen decidió traer a Canó de vuelta a Nueva York. Van Wagenen había sido agente y representó al dominicano, ex toletero de los Yankees.

Los Marineros, un club en reconstrucción, enviaron también 20 millones de dólares a los Mets. A cambio, obtuvieron al jardinero Jay Bruce, al relevista Anthony Swarzak y a tres prospectos: Justin Dunn, Jarred Kelenic y el dominicano Gerson Bautista, lanzador derecho.

Dunn y Kelenic fueron reclutados en la primera ronda del draft.

En las redes sociales los fanáticos de los Mets mostraron opiniones divididas sobre este canje. Algunos lo aplaudieron como una oportunidad para que un equipo que disputó la Serie Mundial hace tres años vuelva a esas instancias rápidamente.

Los Mets tuvieron este año una foja de 77-85 pese a contar con una rotación que incluyó a Jacob deGrom --galardonado con el Cy Young de la Liga Nacional--, Noah Syndergaard y Zack Wheeler.

Otros fanáticos consideraron que los Mets han empeñado su futuro tan sólo para hacerse de un pelotero cotizado que está en el ocaso de su carrera. Muchos seguidores recordaron los convenios por dos intermedistas veteranos de Puerto Rico, Carlos Baerga y Roberto Alomar, que no habrían dado los frutos deseados en Nueva York.

Se mencionó también que en esta fecha del 3 de diciembre pero de 1969, los Mets cedieron a la futura estrella, el jardinero Amos Otis, quien llegó a los Reales de Kansas City a cambio del antesalista Joe Foy, considerado una decepción en el club.

Van Wagenen, Canó y Díaz tenían previsto hablar del canje el martes, durante una celebración navideña en el Citi Field.

Canó está a la mitad de un contrato por 10 años y 240 millones de dólares. Con el efectivo entregado por Seattle, los Mets serán responsables por 100 millones de los 120 que se adeudan al pelotero de San Pedro de Macorís.

Este año, Canó purgó una suspensión de 80 juegos, tras dar positivo de furosemida, un diurético que puede usarse para ocultar el dopaje. El jugador aseguró que la sustancia le fue suministrada por un médico en República Dominicana.

El castigo fue anunciado el 15 de mayo, dos días después de que Canó sufrió una fractura en la mano derecha, al ser alcanzado por un pitcheo de Blaine Hardy, de Detroit.

Canó volvió con los Marineros el 14 de agosto y finalizó la campaña con un promedio de .303, 10 jonrones y 50 impulsadas en 80 juegos. Renunció a una cláusula que impedía canjearlo, a fin de regresar a Nueva York.

Van Wagenen llegó a los Mets en octubre y negoció el contrato de Canó con Seattle en diciembre de 2013.

De por vida, Canó ostenta un promedio de .304, con 311 cuadrangulares y 1.233 producidas. En cuatro campañas ha llegado al centenar de remolcadas. Su OPS es de .848, incluido uno de .845 la temporada anterior.

El valor de Díaz nunca había sido tan alto como ahora. El puertorriqueño de 24 años lideró las mayores con 57 rescates en la temporada anterior. Los Mets necesitaban un cerrador luego de ceder al dominicano Jeurys Familia, quien llegó a Oakland en julio.