CHICAGO – Incluso cuando sus números ofensivos se mantenían inusualmente bajos hasta bien entrado el mes de julio,, Alex Bregman seguía afirmando que se avecinaba un repunte. Había un proceso en marcha tras bastidores y la confianza de que el trabajo realizado conduciría a una mejora en su rendimiento.
A medida que se acerca octubre y los Cachorros se aproximan a asegurar un puesto en la postemporada, Bregman ha cumplido con creces aquellas predicciones personales. En los últimos dos meses, el veterano tercera base ha sido uno de los mejores jugadores del béisbol, aunque su desempeño se ha visto eclipsado por la campaña de nivel JMV que está protagonizando su compañero de equipo, el jardinero central Pete Crow-Armstrong.
En una contundente victoria de 12-2 sobre los Piratas el viernes por la tarde, Bregman mantuvo el pie en el acelerador durante una ofensiva arrolladora de los Cachorros en su regreso al Wrigley Field para la penúltima serie de partidos en casa de la temporada. Bregman se quedó a un triple de completar el ciclo en una jornada en la que Chicago conectó 16 imparables, respaldando así una apertura de calidad de Shota Imanaga.
Los Cachorros se colocaron a medio juego de los Filis en la lucha por el primer puesto del Comodín de la Liga Nacional, a la espera del resultado del partido nocturno de Filadelfia contra los Bravas este viernes.
De repente, las estadísticas de la temporada de Bregman se asemejan a lo que habitualmente se ve en el reverso de su tarjeta de béisbol. Su jonrón de dos carreras, que cerró un ataque de cuatro anotaciones en la cuarta entrada, le permitió alcanzar los 25 cuadrangulares en el año. Por su parte, el doble que conectó durante un sexto episodio de dos carreras para los Cachorros marcó su 30mo batazo de dos bases de la temporada.
Esta es la cuarta vez en los 11 años de carrera de Bregman que alcanza al menos 25 jonrones y 30 dobles en una misma temporada. Asimismo, es apenas la tercera vez que el tercera base registra al menos 25 jonrones, 30 dobles y 80 carreras impulsadas. A falta de unas dos semanas de competición, Bregman aún tiene tiempo para poner el broche de oro a la que terminará siendo una de sus mejores temporadas completas.
Esto resulta especialmente impresionante si se analiza en su debido contexto. Para el 10 de julio, Bregman registraba una línea ofensiva de .235/.333/.338, con apenas siete jonrones, 14 dobles y 35 carreras impulsadas en 92 partidos (421 apariciones al plato). Sin embargo, conectó cuadrangulares en partidos consecutivos en Cincinnati y comenzó a cambiar el rumbo de su temporada. Con su actuación del viernes, Bregman acumula un promedio de .310/.383/.638, con 18 jonrones, 16 dobles y 49 carreras impulsadas en 53 juegos (240 apariciones al plato) desde el 11 de julio.
Antes de la jornada del viernes, el WAR de 4.6 de Bregman (según FanGraphs) lo situaba en el 18vo puesto de las Grandes Ligas entre todos los jugadores. Ocupaba el 10mo lugar en la Liga Nacional y el quinto entre los jugadores de posición de dicha liga (excluyendo a la superestrella de doble rol Shohei Ohtani). Tras el partido del viernes, Bregman elevó su fWAR a 4.9, ubicándose cuarto en la Liga Nacional entre los jugadores de posición puros.
