MILWAUKEE -- Christian Yelich dijo que la disputa entre los Cerveceros y los Cardenales se había “resuelto” para la mañana del miércoles, a la vez que el manager de San Luis, Oliver Mármol, indicó que no veía la necesidad de incidentes extradeportivos en el último encuentro de la serie la tarde del miércoles en el American Family Field.
Mientras tanto, surgieron pistas sobre lo que había causado la disputa de varios días en un principio.
“Todos lo hemos abordado y ojalá podamos seguir adelante, y que no sea algo que se convierta en una gran distracción”, expresó Yelich.
“Prefiero no exagerar nada”, apuntó Mármol. “Para ser honesto con ustedes, creo que ya se ha hecho”.
Fue el relevista dominicano de los Cerveceros, Abner Uribe, quien hizo públicos los resentimientos latentes entre los equipos durante la victoria por 6-0 de Milwaukee el martes, al hacer gestos tres veces hacia la cueva de los Cardenales después de un ponche para terminar el octavo episodio. Más adelante, Uribe lanzó la grave acusación de que Mármol había estado haciendo señas para que los lanzadores de San Luis golpearan a los bateadores de Milwaukee durante el primer choque de la serie el lunes.
Mármol negó categóricamente esta acusación.
“Para ser sincero, nunca en mi carrera en liga menor ni en Grandes Ligas le he pedido a alguien que lo haga”, aseguró Mármol. “Simplemente creo que estás poniendo a personas reales en riesgo. O sea, no vale la pena. Digan lo que quieran, pero ésa es mi opinión al respecto”.
Como muchos desacuerdos en el béisbol, la fuente del descontento fue que un equipo pensó que el otro le había robado las señas. Los Cerveceros han sido etiquetados durante mucho tiempo como particularmente hábiles en esa área, lo cual se considera válido siempre y cuando se mantenga dentro del terreno de juego.
Mármol, sin embargo, acusó a los coaches de los Cerveceros de transmitir señales desde la cueva a los bateadores, aparentemente durante la primera entrada de tres carreras de Milwaukee el lunes contra el zurdo Matthew Liberatore. Yelich coronó ese ataque al conectar un slider en cuenta de 2-2 para un jonrón de dos rayitas.
Cuando Yelich volvió a batear en el cuarto capítulo, múltiples jugadores y coaches de los Cerveceros dijeron que Mármol hizo gestos hacia la cueva de Milwaukee y se señaló las costillas. Las imágenes internas de la cámara de la primera base enfocada en los turnos de los bateadores lo demuestran, afirman esos jugadores, y circularon por el clubhouse de Milwaukee después de ese encuentro y el martes. A eso se refería Uribe cuando acusó al dirigente de los Cardenales de pedir pelotazos.
Pero Mármol, de ascendencia dominicana, describió sus gestos de manera diferente.
“No tengo ningún problema en contarles toda la historia”, indicó Mármol. “Sólo creo que en estos tiempos, todo se exagera. Esto es algo de todos los días, pero estoy contento de hablar de ello.
“Sentimos que estaban siendo bastante evidentes al transmitir las señas desde la cueva. Miré hacia allá y dije, ‘Oigan, no lo hagan. Sean inteligentes. Van a hacer que alguien salga lastimado. O sea, ¿qué estamos intentando hacer aquí?’”.
Mientras transmitía la palabra “inteligentes” a los reporteros al contar la historia, Mármol se señaló la cabeza. Cuando dijo “lastimado”, se señaló las costillas.
“Eso fue todo”, aclaró. “Fuera de eso, no sé qué más”.
¿Y cree Mármol que los Cerveceros rompieron una regla, ya sea escrita o no escrita, al transmitir señas desde la cueva?
“Ésa es una parte del juego en la que tienes que ser hermético de tu lado para que no suceda, ¿verdad? Siempre adopto esa postura”, dijo Mármol. “Si alguien sabe algo sobre nosotros, depende de nuestro cuerpo técnico y jugadores solucionarlo. Pero luego hay cierta manera en la que lo usas. Eso se lo dejo a ustedes”.
Uribe y algunos otros Cerveceros vieron esos gestos de una manera más amenazante, lo que llevó a un altercado en la práctica de bateo el martes, al que Uribe sólo hizo una vaga referencia después del partido. Dos fuentes de los Cerveceros dijeron que fue entre Mármol y el coach de bateo Daniel Vogelbach, quien confrontó a Mármol por esos gestos así como por su hábito de mirar fijamente a la cueva contraria por largos períodos del compromiso del lunes, y, según dijo un jugador, mientras los Cerveceros realizaban sus prácticas de bateo la tarde del martes.
Mármol y Vogelbach intercambiaron palabras en voz lo suficientemente alta como para pausar temporalmente la actividad en el terreno durante la práctica de bateo de los Cardenales, confirmaron un jugador y un coach.
Mármol confirmó el altercado, pero se negó a nombrar al coach. Dijo que se comunicó con el mismo instructor tras las afirmaciones de Uribe, lo que puede ser a lo que Yelich se refería cuando dijo que el asunto había sido “resuelto” tanto internamente por los Cerveceros como entre ambos clubhouses.
¿Estaba convencido Mármol de que el asunto está cerrado?
“No tengo motivos para pensar que no lo esté, para ser bastante honesto con ustedes”, confesó. “Los equipos tienen estas conversaciones todo el tiempo. Todo el tiempo. Por lo general, simplemente no obtienes ese tipo de reacción tan demostrativa que genera más preguntas”.
Alec Burleson, de los Cardenales, cuyo ponche provocó la demostrativa celebración de Uribe, expresó lo siguiente: “Hacerlo hacia toda la cueva es algo inaceptable. Ya veremos. Si [los Cerveceros] dijeron que hubo comunicación, no sé cómo se ve eso. No sé quién fue”.
Y desde el punto de vista de Yelich, ¿se acabó esto?
“Para ser honesto, de verdad no sé qué ha estado pasando en los últimos dos días ni por qué fue así”, indicó Yelich. “Obviamente, no creo que la celebración del ponche [de Uribe] sea algo que debamos estar haciendo. Creo que quizás fue un poco exagerada”.
Yelich y el co-cerrador de los Cerveceros, Trevor Megill, coincidieron en que agradecieron el sentimiento de Uribe, pero no su ejecución.
“Es un jugador joven y emocional, y tienes que controlarlo un poco, ¿sabes?”, comentó Megill. “Estoy seguro de que lo escuchó de la gerencia y de otros jugadores anoche. Es simplemente un muchacho muy animado, y cada juego significa mucho para él”.
