NUEVA YORK -- Los Yankees entienden que sus ataques pueden verse diferentes sin Aaron Judge en el corazón de la alineación. Están de acuerdo con eso, siempre y cuando sigan produciendo.
Jazz Chisholm Jr. negoció boleto, se robó la segunda base, avanzó con un lanzamiento descontrolado y anotó con el sencillo rodado que rompió el empate de Ryan McMahon por el lado derecho del cuadro, una secuencia que demostró ser la diferencia en la victoria de Nueva York 2-1 sobre los Guardianes el jueves en el Yankee Stadium.
Con Judge perdiéndose la serie contra Cleveland para someterse a pruebas en su adolorido hombro derecho y caja torácica, los Yankees no han podido depender de su fórmula habitual de poder y grandes batazos.
En su lugar, el elevado de sacrificio de Chisholm en la cuarta entrada frente a Slade Cecconi y el empuje de la séptima entrada contra el relevista Codi Heuer hicieron el trabajo, gracias a otro gran esfuerzo del abridor Carlos Rodón.
Haciendo su quinta apertura tras debutar a principios de mayo luego de una cirugía en el codo izquierdo durante la pasada temporada muerta, Rodón ponchó a siete y otorgó tres boletos en seis entradas de una carrera. Permitió apenas dos hits, incluyendo el sencillo remolcador de Stuart Fairchild en el cuarto episodio.
Fue la tercera salida consecutiva en la que Rodón permitió sólo una carrera, luego de sus presentaciones el 21 de mayo contra los Azulejos (5 IL, 1 CL) y el 29 de mayo ante los Atléticos (6 IL, 1 CL).
