Hace poco menos de 22 meses que los Mets ganaron su última serie de postemporada. Fue una Serie Divisional de la Liga Nacional contra los Filis. El puertorriqueño Francisco Lindor conectó un electrizante grand slam para efectivamente poner fin a esa serie, Sean Manaea lanzó siete sólidas entradas para ganar un crucial Juego 3 y su joven receptor, el venezolano Francisco Álvarez, estuvo detrás del plato durante los cuatro juegos. Ellos fueron parte del núcleo de aquel sorprendente equipo de los Mets que encendió a su fanaticada e hizo ese avance.
Esos tres jugadores siguen siendo de los Mets, incluso después de sus ventas en la Fecha Límite de Cambios de esta pasada semana. Lindor ciertamente seguirá siendo una figura prominente para ellos, incluso a la edad de 32 años. Pero de repente, hay un nuevo núcleo para los Mets en el futuro, construido alrededor de Lindor, el dominicano Juan Soto, Bo Bichette y un grupo de otros veinteañeros incluso más jóvenes que ellos:
Los jardineros Carson Benge y A.J. Ewing, y los lanzadores Nolan McLean, Christian Scott y Zac Thornton. Conozcan y saluden a esos Mets.
David Stearns, el presidente de operaciones de béisbol de los Mets, ahora espera hacer las cosas bien en el Citi Field con ellos después de que casi todo ha salido mal desde mediados de la temporada del 2025. Y eso de verdad significa casi todas las cosas posibles en el béisbol.
Es por eso que Stearns acaba de cambiar a ocho jugadores y obtuvo a una docena de prospectos a cambio, principalmente porque se había puesto en una posición en la que no tenía más remedio que presionar el botón de reinicio, sin importar cuán drásticamente. Su equipo tenía récord de 45-24 en junio pasado. Desde entonces, los Mets están 40 juegos por debajo de .500, con marca de 84-124.
Entonces, lo que pasó durante el fin de semana, y que ocurrió a mayor escala el lunes con todos los cambios que Stearns acaba de hacer, no ocurrió de la nada.
Bichette acaba de llegar, y aunque puede salirse de los dos últimos años de su contrato, eso parece poco probable dada la incertidumbre de la agencia libre y el mal año que está teniendo. Soto no irá a ninguna parte, no apenas a dos años de haber firmado el contrato más grande en la historia del béisbol. Y a Lindor todavía le quedan US$160 millones y cinco años de su propio acuerdo. Luego están los jóvenes que han logrado mostrar promesa, y a veces una gran promesa, en una temporada por lo demás perdida:
- A.J. Ewing, quien cumple 22 años el próximo lunes.
- Carson Benge, de 23 años.
- Zac Thornton, de 24 años.
- Nolan McLean, de 25 años.
- Christian Scott, de 27 años.
Stearns y los fans de los Mets sólo pueden esperar que al menos algunos de los chicos de liga menor que llegaron a los Mets en los últimos días eventualmente sean jugadores importantes en Nueva York, tal vez tan pronto como en la próxima temporada.
Se le preguntó a Stearns al respecto tras el cierre de la Fecha Límite de Cambios.
“Primero y principal, agregamos una tremenda cantidad de talento en todo nuestro sistema”, dijo. “Diferentes formas y tamaños, diferentes grupos posicionales, brazos y bates, muy buenos defensores. Así que, en general, creemos que hemos sumado a nuestras fincas. Agregamos jugadores que nos ayudarán en Nueva York y, en general, fortalecerán la calidad de nuestra finca”.
Agregó esto antes de terminar de abordar el estado actual de los Mets:
“Nuestro objetivo es hacer avanzar a la organización de la mejor manera posible, para asegurar que tengamos una temporada mucho mejor y cada una de las campañas de aquí en adelante”.
En lo que se les pide a los fans de los Mets que crean, ahora y en el futuro, es en la visión de Stearns. El equipo de los Mets que logró ese improbable avance en octubre hace menos de dos años fue esencialmente un club armado por sus predecesores.
Por muy cerca que estuvieron los Mets del 2024 de su primera Serie Mundial en casi una década, Stearns claramente no sintió que ese equipo fuera sostenible a largo plazo. E incluso cuando Soto se agregó a ese grupo, firmando su histórico contrato de US$765 millones, los Mets se desmoronaron durante el verano del 2025 y terminaron perdiéndose los playoffs por un juego. Alguna vez, los Mets se imaginaron a sí mismos convirtiéndose en los Dodgers de la Costa Este. Por ahora, el propietario Steve Cohen probablemente espera que su equipo se convierta en una versión neoyorquina de los Medias Blancas, que perdieron 102 juegos la temporada pasada y ahora se encuentran en el primer lugar de la División Central de la Liga Americana.
Cohen ha declarado públicamente que no tiene intención de despedir a Stearns, quien todavía está a la mitad de su propio contrato con los Mets en el Citi Field. Una vez más: Stearns sintió que esta venta masiva era el mejor camino a seguir. Ahora tiene que creer, y ha convencido a su jefe, de que puede construir su propio equipo alrededor de unos jardines con Soto, Benge y Ewing; con Bichette y Lindor en el lado izquierdo de su cuadro interior; y Álvarez todavía detrás del plato.
¿Conocen esa manzana gigante detrás de la cerca de los jardines en el Citi Field, la que se eleva cuando un jugador de los Mets conecta un jonrón? Tiene un nuevo núcleo.
