Dingler y la ofensiva de Detroit despiertan con barrida en Tampa

7:51 PM UTC

ST. PETERSBURG -- Lo primero que llama la atención al entrar al renovado Tropicana Field es el nuevo techo. Es más translúcido que su predecesor, permitiendo que entre más luz al terreno de juego. Esto hizo que los Tigres —quienes llegaron tras registrar una foja miserable en mayo— lucieran más brillantes a su llegada, incluso antes de que hicieran su primer swing contra el pitcheo de los Rays.

Tres juegos y tres victorias después, el pesimismo que había perseguido a Detroit durante un mes finalmente se ha disipado. Los Tigres regresaron a casa con su primera serie ganada en la ruta desde que abrieron la temporada en San Diego en marzo, y su primera barrida en Tampa Bay en 10 años, culminando con un triunfo 7-2 la tarde del miércoles. Además, una ofensiva que bateó apenas para .204 en mayo con un OPS de .597 en el mes, simplemente desató su poder durante tres compromisos.

Dicho de otra manera: El mismo equipo de Detroit que anotó 81 carreras en todo mayo, pisó el plato 25 veces en los primeros tres días de junio, su tramo de tres juegos con la mayor cantidad de rayitas producidas desde el pasado mes de septiembre.

¿Cómo logró despertar la ofensiva de los Tigres?

  1. Regresos saludables

Los bien documentados problemas de lesiones de los Tigres mermaron su rotación, pero también le quitaron una gran parte de producción y experiencia a la alineación, poniendo muchísima presión sobre los muchachos que quedaron sanos. El regreso de Kerry Carpenter de la lista de lesionados el domingo en Chicago trajo de vuelta a un bate importante. El retorno del venezolano Gleyber Torres el martes aportó otro más.

Ambos tuvieron grandes series. Carpenter, después de haber entrado en ritmo con dos turnos al bate como designado el domingo contra los Medias Blancas, volvió a su forma temible en el primer juego de la serie el lunes, conectándole un jonrón a Griffin Jax y quedándose a un triple de batear el ciclo. Una noche después, Torres regresó al puesto de primer bate y trabajó una cuenta de 3-1 contra el zurdo de los Rays, Steven Matz, antes de depositar la esférica en las gradas del jardín izquierdo. Torres conectó el primer pitcheo de Nick Martínez el miércoles hacia la esquina del prado izquierdo para un doblete abriendo el juego, preparando el terreno para otra carrera.

Estos regresos tuvieron un efecto dominó en el lineup. Kevin McGonigle, quien tuvo el martes libre, pasó al segundo puesto del orden al bate detrás de Torres el miércoles. Riley Greene y Spencer Torkelson podrían moverse alrededor de Carpenter en el medio de la alineación. Y la mitad inferior del orden se volvió más productiva al bajar a Matt Vierling y a un silenciosamente renacido Wenceel Pérez.

  1. Los jonrones de Dingler

Es difícil sobreestimar el impacto que Dillon Dingler tuvo en esta serie, desde sus dos jonrones, cuatro carreras anotadas y cuatro impulsadas el lunes, hasta su cuadrangular de tres rayas el miércoles para abrir el juego final de la serie. Terminó con tres bambinazos y nueve remolcadas en la serie, y se quedó a nada de conectar otro vuelacercas el lunes con un doblete a lo más profundo del jardín central-izquierdo.

Incluso con la alineación de los Tigres acercándose a su máxima capacidad, la importancia de Dingler ha llegado al punto en que fue la opción lógica como bateador designado el miércoles, incluso contra el derecho Nick Martínez.

  1. Turnos productivos

Detroit exhibió una demostración de poder con nueve cuadrangulares en la serie, haciendo que el Tropicana Field se sintiera como una segunda casa. Pero los batazos estelares eclipsaron un excelente trabajo avanzando a los corredores, fabricando ofensiva y aprovechando las oportunidades, ya que los Tigres volvieron a su mentalidad de "pasar el testigo" en el plato.

La victoria del martes incluyó tres elevados de sacrificio, con uno de Dingler para producir una segunda carrera en la primera entrada y dos rayitas críticas de seguro en la sexta. El miércoles, Torkelson se aseguró de que los Tigres sacaran provecho de una oportunidad con bases llenas en el tercer acto, elevando la bola al central para remolcar a McGonigle. Jake Rogers conectó su primer cuadrangular de la temporada en el segundo inning del miércoles, y luego tocó la bola para sacrificarse y avanzar a Vierling en el cuarto tramo, convirtiéndose en apenas el quinto jugador de los Tigres en los últimos 15 años con un jonrón y un toque de sacrificio en el mismo juego.

Los corredores de los Tigres también ayudaron, retando constantemente para conseguir bases extra y avanzando en los outs mientras los veloces jardineros de los Rays jugaban profundo en un intento por evitar los extrabases.

  1. Ventajas tempranas

Después de día tras día en que los lanzadores de los Tigres trabajaron con poco o nulo margen de error, la ofensiva de Detroit les dio la oportunidad de respirar en esta serie. Sumando los primeros tres innings de cada juego, los Tigres superaron a los Rays por un margen de 14-2. Necesitaron las seis carreras tempranas que consiguieron el lunes para resistir un férreo intento de remontada en la recta final y llevarse una victoria de 10-9. Pero sus explosiones tempraneras el martes y el miércoles permitieron que los abridores de los Tigres se asentaran y le dieran un muy necesario descanso al bullpen de Detroit. Jack Flaherty lanzó cinco entradas en blanco y fracción el martes para su primera victoria de la temporada. Por su parte, Melton sorteó carreras en el primer y segundo inning para conseguir outs rápidos y lanzar ocho episodios, la mayor cantidad en su carrera.