Globe iconLogin iconRecap iconSearch iconTickets icon
noticias

Noticias de Las Grandes Ligas

Edwin Díaz llegó al Juego de Estrellas tirando fuego y en el mejor momento de su carrera

LasMayores.com

WASHINGTON -- En su búsqueda de la primera clasificación del equipo a la postemporada desde el 2001, los Marineros llevan marca de 26-12 en juegos decididos por una sola carrera. Para esa clase de éxitos en partidos cerrados, hace falta un buen cerrador.

Eso mismo tiene Seattle en el 2018, con el puertorriqueño Edwin Díaz combinando una recta que se acerca a las 100 millas por hora con un devastador slider de 90.

WASHINGTON -- En su búsqueda de la primera clasificación del equipo a la postemporada desde el 2001, los Marineros llevan marca de 26-12 en juegos decididos por una sola carrera. Para esa clase de éxitos en partidos cerrados, hace falta un buen cerrador.

Eso mismo tiene Seattle en el 2018, con el puertorriqueño Edwin Díaz combinando una recta que se acerca a las 100 millas por hora con un devastador slider de 90.

"De verdad, me siento contento con el trabajo que he hecho este año y la oportunidad que me ha dado el equipo", dijo Díaz, uno de cuatro integrantes de los Marineros convocado al Juego de Estrellas 2018. "Gracias a Dios, me siento muy bien. Me preparé fuerte, trabajé fuerte. Físicamente, me siento muy bien".

Todo el mundo está contento con lo hecho por Díaz, quen ha tenido la temporada más dominante de todos los taponeros de Grandes Ligas este año (disculpa, Craig Kimbrel). El conocido como "Sugar" es el líder de Grandes Ligas con 36 juegos salvados en 39 oportunidades. Ha ponchado a 79 bateadores en 48.0 entradas, con un brillante WHIP de 0.79 y efectividad de 1.46.

Su ritmo de salvamentos ha sido tal en esta campaña que han llegado especulaciones sobre las posibilidades de Díaz de romper la marca de rescates en una temporada, 62, que puso el venezolano Francisco Rodríguez en el 2008.

Díaz llegó a Grandes Ligas en el 2016 tirando el fuego al que nos hemos acostumbrado, pero la temporada pasada confrontó algunos problemas de comando con sus dos pitcheos principales. Terminó con 34 salvamentos y promedio de carreras limpias de 3.27, pero le faltó consistencia.

El 2018 ha sido otra historia.

"He mejorado el comando de mi recta", dijo Díaz, de 24 años. "Creo que eso ha sido lo más importante que he mejorado. Con el comando de mi recta, puedo usar el slider en cualquier conteo. Eso fue lo que más trabajé en Puerto Rico.

"El año pasado fue un año de aprendizaje, ya como cerrador y como pelotero. Fue mi primer año completo en Grandes Ligas. Luego fui a mi casa, reflexioné y puse en práctica las cosas que quería mejorar. Trabajé fuerte y gracias a Dios se están viendo los resultados".

Díaz afirma que también ha llegado a asumir la mentalidad de un cerrador, un elemento de suma importancia para un encargado del noveno inning en un equipo que aspira a los playoffs.

"Tengo la mente fuerte", manifestó el oriundo de Naguabo. "Si tengo un juego malo, dejarlo ahí. Tenga un juego bueno o un juego malo, al otro día hay otro juego y uno tiene que ir con la mente clara, listo para hacer un trabajo.

 

La familia PR en la casa 🇵

A post shared by Edwin Sugar Diaz💪 (@sugardiaz44) on

CONTENTO CON EL AUGE DEL BÉISBOL PUERTORRIQUEÑO
Participando en su primer Clásico de Media Temporada, Díaz es uno de seis boricuas convocados al evento, todos integrantes de la selección puertorriqueña #TeamRubio que fue subcampeón del Clásico Mundial de Béisbol 2017. La presencia de la Isla del Encanto en Washington reafirma el resurgir del béisbol en Puerto Rico.

"Creo que es un buen momento, ya que estamos demostrando que en Puerto Rico hay peloteros de nuevo", dijo Díaz, quien comparte el escenario del Juego de Estrellas con sus compatriotas Francisco Lindor, Javier Báez, José Berríos, Yadier Molina y Joe Jiménez. "La camada sigue subiendo. Gracias a Dios, tenemos seis jugadores en el Juego de Estrellas, esperando que en otros años tengamos más. El béisbol de Puerto Rico está de vuelta y va a ser para largo.

"Me siento contento de estar con ellos y compartir con ellos. Jugamos en diferentes equipos, pero cada vez que tenemos la oportunidad de juntarnos y pasar un rato juntos, se siente muy bien".