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Noticias de Las Grandes Ligas

"Fue un día especial para mí y P.R.", dijo Alex Cora tras llevar suministros a la isla

31 de enero de 2018

Durante un momento de lo que fue un día largo y muy emocionante, el presidente de los Medias Rojas, Sam Kennedy, se volteó hacia su manager, el puertorriqueño Alex Cora, y le dijo: "Tenías razón sobre la manera en la que nos iban a recibir".Cora le había dicho a Kennedy

Durante un momento de lo que fue un día largo y muy emocionante, el presidente de los Medias Rojas, Sam Kennedy, se volteó hacia su manager, el puertorriqueño Alex Cora, y le dijo: "Tenías razón sobre la manera en la que nos iban a recibir".
Cora le había dicho a Kennedy que los puertorriqueños necesitaban las 10 toneladas de suministros que los Medias Rojas y JetBlue llevaron el martes a la isla, que sigue recuperándose tras el paso del Huracán María.
Todo lo que entregaron -medicinas, comida, pañales, baterías, dinero, juguetes- era muy necesitado. Cada pequeño aporte hará que las cosas que se acerquen un poco más a la normalidad. Pero más allá de eso, más allá de lo que puede medirse y pesarse, había algo más.
"Amor", dijo Cora vía telefónica desde Puerto Rico la noche del martes. "No puedes creer todo lo que eso ayuda. Cuando alguien que no conoces viene y te ofrece algo que necesitas, eso te llega. Sabes que te lo están dando con cariño".
Kennedy lideró el viaje de un grupo de cerca de 65 personas que incluyó al alcalde de Boston, Marty Walsh, y al lanzador de los Medias Rojas Rick Porcello. Al aterrizar en San Juan, fueron recibidos por el receptor boricua de los patirrojos, Christian Vázquez, y el lanzador Chris Sale. De ahí viajaron al lugar donde nació Cora, Caguas, para llegar comida, agua y otras cosas esenciales para alrededor de 300 familias.

"Yo sé que vienen muchas fechas especiales, como el Día Inaugural, los entrenamientos primaverales, pero este fue muy especial para mí", dijo Cora. "Cuando les pregunté a los Medias Rojas sobre hacer esto, sabía cuál sería la respuesta. Son gente muy especial, y fue un día tremendo. Mi familia estaba allí, mi madre, mis hermanas, fue fantástico ver a toda esa gente de mi pueblo, ver lo agradecido que estaban".
Desde que el Huracán María arrasó Puerto Rico el 20 de septiembre, Cora ha hablado muy orgulloso sobre el trabajo que docenas de sus compatriotas en las Grandes Ligas -Yadier Molina, Carlos Beltrán, Carlos Correa, Eddie Rosario -han hecho poniendo su tiempo y su dinero.
"Estamos orgullosos del lugar del que venimos", dijo Cora. "También sabemos que el trabajo no se ha completado. Las cosas aún no están bien, pero poco a poco han venido mejorando".
El huracán interrumpió lo que ha debido ser uno de los mejores años en la vida de Cora dentro del béisbol. Fue el coach de la banca del manager de los Astros, A.J. Hinch, y al mismo tiempo pudo ser parte de un equipo que ganó la Serie Mundial y llenar la última línea de su currículo.
Pero en esas últimas semanas, y mientras todavía tenía el corazón roto por la situación en Puerto Rico, Cora se tenía que preparar no sólo para los juegos de los Astros, sino para cualquier entrevista para el cargo de manager que se le presentase.
"Cuando los Piratas vinieron a Puero Rico, Joey (Cora, el ex ligamayorista y hermano de Alex) me llamó antes de volver a casa y me dijo, 'Ven preparado. No es ni cerca lo que era antes'", dijo Cora.
La hija de Cora, Camilla, también ofreció una descripción parecida.
 "Es como si una bola de fuego hubiese pasado sobre la isla", le dijo. "Todo es marrón ahora".
"Yo he vivido aquí 42 años", dijo Cora. "Manejé por carreteras y vi casas que no sabía que estaban allí porque ahora no hay vegetación. Algo tan simple como eso te pega bien duro. Pero es la realidad. Es lo que tenemos, y hay que seguir trabajando".
Y para aquellos interesados en ayudar, ¿qué es lo que más se necesita ahora?
"Cambia todas las semanas", dijo Cora. "Al principio era comida y agua. Luego, material de construcción. Después, medicinas. Ahora, creo que la seguridad es importante. La gente se está desesperando".
"No me gusta meterme en asuntos políticos, pero tenemos que trabajar juntos. Pienso que vamos a usar el dinero que juntamos (US$200,000) en generadores. Cincuenta por ciento de la isla todavía no tiene electricidad".
Cora partirá a los entrenamientos primaverales en pocos días con emociones encontradas, feliz por su primer cargo como manager, pero consciente de los retos que todavía tiene por delante su isla.
"Seguro, será difícil irme", dijo. "Donde estamos nosotros, estamos bien. Pero la isla no está ni a la mitad de donde queremos que está. En unos pocos meses volverá la temporada de huracanes y uno nunca sabe. Con suerte, María fue una tormenta única y no volveremos a pasar por algo así".
Cora prefiere enfocarse en lo positivo todo lo que pueda. Y el martes fue un muy buen día.
"Un tremendo día", dijo. "Me honra haber sido parte de esto".