Freeland lanza toda la ruta para sellar barrida de Rockies en casa ante Reales

2 de agosto de 2026

DENVER -- Si la apertura del domingo del zurdo Kyle Freeland fue la número 251 y última en el uniforme de los Rockies, su primer juego completo de por vida en la victoria por 8-1 sobre los Reales en el Coors Field sirvió como el broche de oro perfecto.

Si Freeland no es cambiado antes de la Fecha Límite de Cambios del lunes a las 4 p.m. hora de la Montaña, la actuación podría ser el feliz comienzo de lo que probablemente sea una despedida tras 10 temporadas en el uniforme de los Rockies, como un orgulloso hijo de la ciudad que estudió en la secundaria local Thomas Jefferson.

La carrera de Freeland comenzó el 7 de abril del 2017 con seis entradas de una carrera permitida en una victoria sobre los Dodgers en el juego inaugural como locales. En aquel entonces enfrentó nervios comprensibles. Esta vez lo hizo bajo un calor intenso. La temperatura de 99 grados Fahrenheit al momento del primer pitcheo fue la segunda más alta en la historia de los Rockies -- sólo detrás de un día de 100 grados el 25 de junio del 2012.

Las tres presentaciones previas de Freeland habrían sido salidas de calidad de no haber permitido un jonrón en el sexto episodio en cada una de ellas -- lo que acortó su labor o elevó su línea a cuatro carreras limpias.

Esta vez, Freeland superó con creces ese estándar. En la apertura más profunda de su carrera, Freeland -- al final de un contrato de cinco años y US$64.5 millones -- limitó a los Reales a cinco imparables con ocho ponches, a uno de su cifra más alta de la temporada.

Fue el primer juego completo para los Rockies desde el de Chad Kuhl el 27 de junio del 2022.

Ya sea ahora o después, Freeland -- cuyos 1,368.2 episodios lanzados también son una marca del club -- espera que el sol se ponga en su carrera con los Rockies.

"Realmente no ha habido conversaciones entre los entrenadores, la gerencia y yo al respecto", dijo Freeland en los días previos al juego del domingo. "Es más bien un entendimiento. Estamos en la misma página. No estoy teniendo el año que quiero tener en el último año de mi contrato.

"No creo que vaya a formar parte de la organización en el futuro y lo entiendo. He pasado los últimos 10 años aquí, pero existe el entendimiento de que si un equipo llama por mí, ellos tienen que hacer lo que tienen que hacer para el futuro".

La efectividad de 2.30 que registró Freeland en sus primeras tres aperturas antes de sufrir una inflamación en el hombro izquierdo y no ver acción durante dos meses parecía muy lejana antes de la joya del domingo.

Las tantas carreras que ha concedido y que han elevado su efectividad a 6.81 no mienten. Pero el hecho de que no hayan mejorado recientemente lo desconcierta. Sus últimas aperturas han seguido el patrón de permitir carreras en el primer episodio, seguido de una labor dominante entre las entradas 2 y 4, pero terminando con un cuadrangular en el sexto capítulo que le cuesta la calidad.

"He tenido muchas aperturas este año en las que pensaba: 'Caramba, una sola cosa aquí o allá y estaríamos tranquilos'", expresó Freeland. "Miras mis aperturas y son detalles pequeños -- si hubiera ejecutado mejor o si hubiéramos hecho esta jugada, habría sido mejor. Si no le hubiera dado boleto a este bateador, no habría dejado que una entrada se saliera de control.

"También hay muchas aperturas en las que me dieron una paliza para la tercera entrada".

En sus primeras dos temporadas en las Mayores, 2017 y 2018, Freeland ayudó a guiar a los Rockies a sus últimas dos clasificaciones a la postemporada. Los años siguientes no fueron tan buenos. La lesión de Freeland y sus problemas en la lomita lo dejan en 99 1/3 entradas, por lo que no alcanzará los 170 episodios requeridos para garantizarle US$17 millones para el 2027 bajo una opción condicional.

Freeland fue uno de los veteranos a los que el mánager Warren Schaeffer llamó a una reunión para pedirles su liderazgo tan pronto como reemplazó a Bud Black en mayo pasado. Schaeffer dijo que Freeland cumplió con su encomienda.

"Eso es lo que hacen los verdaderos líderes -- los verdaderos líderes no sólo lideran cuando están pasando por buenas rachas", indicó Schaeffer. "Este juego está lleno de altibajos. Kyle ha tenido su cuota de momentos bajos este año, de eso no hay duda, pero su liderazgo se ha mantenido constante.

"Ha tenido un sinfín de momentos altos en su carrera aquí en Denver. Todo el mundo lo sabe. Y cuando caminas por el clubhouse, es uno de los líderes más grandes. No ha cambiado en absoluto este año".

Habiendo sacado la cara por su ciudad natal y por el pitcheo de los Rockies durante tanto tiempo, Freeland reconoce que tal vez sea momento de ir a un lugar diferente.

"Veremos qué depara el futuro, pero por cómo ha ido esta temporada para un jugador como yo o Michael Lorenzen [un derecho que recientemente ha lanzado bien en la carretera], quien sólo ha estado aquí un año, podríamos ser candidatos a un cambio de aire", dijo Freeland. "Tal vez conseguir una mirada fresca, tal vez un nuevo equipo, sea lo que sea. Ver si hay algo de valor por un par de meses.

"Esta es mi ciudad natal, pero lo que sea que pase en la Fecha Límite, pasará. Me enfocaré en el domingo y luego me enfocaré en mi próxima apertura -- ya sea con los Rockies o con otro equipo".