CHICAGO -- La brujería de Mike Vasil con una varita mágica en el dugout. Probándose en las transmisiones de televisión.
La reverencia de Sam Antonacci en el plato. Los ladridos del cubano Miguel Vargas después de conectar un jonrón. Los saludos creativos antes del juego. La cena de sushi en Diego.
Sí, este equipo del 2026 de los Medias Blancas se está divirtiendo. Las victorias, junto a un sólido nivel de talento y algunos cuadrangulares de oro en su inicio con marca de 24-22, son el producto de ese compañerismo en todo el equipo.
“Simplemente nos creamos un ambiente de trabajo divertido para todos”, explicó Antonacci, el primer bate y jardinero izquierdo de los Patipálidos. “Nos divertimos y vemos el éxito al hacerlo. Entonces lo seguimos haciendo. La verdad no hay un criterio que debemos cumplir”.
“Cuando verdaderamente te agradan algunos de los peloteros que están jugando, y puedes apoyarlos, te gusta aún más el equipo”, le señaló a MLB.com el vicepresidente ejecutivo del equipo del Sur de Chicago, Brooks Boyer. “Tenemos muchas personalidades en este equipo. Y el hecho de que estos muchachos estén jugando fuerte, se estén divirtiendo, nuestros fanáticos lo están notando”.
Boyer recalcó su felicidad por los fanáticos de los Medias Blancas, quienes claramente han pasado por momentos oscuros siguiendo al equipo durante los últimos cuatro años. Ha visto un aumento en la venta de boletos, pero también la cantidad de fanáticos en el estadio.
La asistencia para el primer compromiso del viernes contra los Cachorros fue de 38,723 aficionados, la asistencia del sábado fue de 38,795 y el domingo terminó con 38,608, que fueron los primeros tres llenos totales de la campaña. Pero verdaderamente hubo al menos 38,000 personas en el parque en los tres compromisos, marcando la primera vez que los Patipálidos logran esa hazaña de asistencia desde antes de la temporada COVID en el 2020, según Boyer.
“Con suerte, veremos un aumento notable en los boletos vendidos, especialmente con la llegada del verano”, indicó Boyer. “La gente cree más en el equipo, conoce más al equipo. Estamos jugando un estilo de béisbol muy entretenido y esperamos que eso resuene en nuestra base de seguidores”.
Regresemos a ese entretenido béisbol en el Sur de Chicago, que ya se ha traducido a pura diversión.
Antonacci le hace una reverencia a Munetaka Murakami cerca del plato después de los vuelacercas, como una señal de respeto hacia la estrella japonesa.
“Definitivamente solo trato de hacerlo sentir como en casa”, dijo Antonacci.
La cena estilo Omakase en San Diego, organizada por Murakami, les enseñó a algunos peloteros de los Medias Blancas que no todo el sushi era para ellos. Sin embargo, disfrutaron del tiempo juntos.
Desde que Jordan Leasure gastó US$20 en una varita, enviada a Chicago desde Amazon para ser utilizada por Vasil, los Patipálidos tienen un récord de 13-5. No hay límite para la magia o la brujería de Vasil, pero le dio un toque a Murakami en la gorra antes del choque del sábado, y Murakami tuvo su primera jornada de dos bambinazos.
“Cien por ciento”, declaró Murakami, al preguntársele si la varita de Vasil le había ayudado.
Vasil se encuentra trabajando en su regreso de una cirugía Tommy John, a la que se sometió durante los Entrenamientos de Primavera. Pero los jugadores querían a Vasil con el conjunto toda la campaña, y el manager Will Venable también quería al lanzador con el equipo.
Por eso, los Medias Blancas se están favoreciendo de su energía y buen humor. El viernes, fueron las transmisiones de los White Sox las que recibieron el impulso de Vasil, ya que trabajó en la segunda entrada con John Schriffen y Steve Stone en CHSN y estuvo en el tercer episodio en la transmisión de radio de ESPN 1000 con Len Kasper y Darrin Jackson.
“Es una celebridad. Es nuestra celebridad personal”, declaró el as de la escuadra Davis Martin. “Él une a muchas clases de peloteros con su energía y es consistente cada noche. Le doy mucho crédito no solo por entender dónde se encuentra y traer esa energía, a pesar de que está pasando por un momento difícil en su carrera”.
“Jugar béisbol hace que sea un poco más fácil poder notar las cosas en el terreno”, dijo Vasil sobre su debut en las transmisiones, agregando que le gustaría volver a hacer. “Fue una perspectiva verdaderamente genial durante un partido. La verdad nunca puedes ver un encuentro desde allá arriba y observarlo de manera diferente. Honestamente, es fantástico allá arriba. La verdad me encantó”.
Nada en este ambiente optimista es ficticio o se hace para las cámaras. Los Medias Blancas son una familia, o como base, un grupo de trabajo cohesivo. Cualquiera que haya tenido un trabajo puede asegurar que es más fácil producir junto a los que te caen bien.
“Todo encaja. Todo funciona”, concluyó Boyer. “Se le debe dar mucho crédito a ese clubhouse por crear y mantener una cultura que es simplemente divertida, y lo dices todo el tiempo. Estos son hombres adultos en un juego de niños. Es divertido ver a los hombres adultos jugarlo como niños”.
