CLEVELAND -- Cuando todavía restan 60 juegos en la temporada y faltan casi dos semanas para la Fecha Límite de Cambios, sencillamente no existe un solo partido que pueda considerarse de ganar o morir.
Pero la noche del miércoles estuvo muy cerca de serlo.
Enfrentando una racha de cuatro derrotas consecutivas y con la posibilidad de que una segunda temporada seguida comenzara a desmoronarse en la primera semana tras la pausa del Juego de Estrellas, Minnesota enderezó el rumbo en el momento indicado. Los Mellizos superaron una lesión del boricua Víctor Caratini, una apertura por debajo de lo esperado de Bailey Ober y otro déficit temprano para imponerse 10-6 a los Guardianes en Progressive Field.
Con Taj Bradley programado para abrir el último juego de la gira el jueves, antes de una estadía en casa que, en el papel, luce manejable frente a unos Atléticos y Reales que atraviesan dificultades, existe una posibilidad real de que la victoria del miércoles impulse otra remontada antes de la Fecha Límite de Cambios. En dos ocasiones esta temporada, los Mellizos han tambaleado, cayendo cerca del borde de la contienda, antes de recuperarse y volver a escalar en la clasificación. Aún no es demasiado tarde para repetir la historia.
Pero si hubieran perdido la noche del miércoles, ese camino cuesta arriba habría lucido mucho más empinado.
El jonrón de tres carreras de Brooks Lee ante Slade Cecconi fue el golpe más contundente, pero la verdadera historia de la noche fue que la ofensiva de Minnesota volvió a parecerse a esa versión incansable de siempre. Trevor Larnach abrió el juego con un jonrón. Lee y Josh Bell remolcaron carreras en el tercer inning para empatar el marcador luego de que los visitantes quedaran abajo.
Y en el cuarto inning, una alineación que había estado algo apagada durante los últimos días finalmente despertó. Alan Roden se embasó por un error, Luke Keaschall conectó un sencillo y Alex Jackson dio otro imparable para poner al frente a los Mellizos por 4-3. Larnach fue retirado con un elevado hasta la zona de advertencia para el segundo out, pero Lee se aseguró de que los Mellizos aprovecharan la oportunidad. Le hizo swing al primer sinker que vio y conectó un batazo con una distancia proyectada por Statcast de 401 pies, por encima de la cerca del jardín central.
Los Mellizos nunca volvieron a mirar atrás. Su bullpen respondió con cinco sólidas entradas y la ofensiva agregó tres carreras más frente a los relevistas de Cleveland en el octavo.
