Víctor Martínez fue uno de los mejores jugadores venezolanos de su generación. Durante sus 16 años de carrera, el cañonero llegó a convertirse en uno de los outs más difíciles de la liga.
No por nada recibió votos para el Premio a Jugador Más Valioso en siete ocasiones, incluyendo un segundo lugar en el 2014, cuando fue superado únicamente por Mike Trout en la Liga Americana.
Sin embargo, incluso un jugador como Martínez, convocado a cinco Juegos de Estrellas y ganador de dos Bates de Plata, tuvo que lidiar en ocasiones con baches ofensivos difíciles de superar. Esos que logran insertarse en la mente de los jugadores.
Ahora, como asistente especial de los Azulejos de Toronto, Martínez está decidido a ayudar a los jugadores a superar ese tipo de slumps, aun más allá de las fronteras de su nuevo equipo.

Recientemente, el receptor de los Cardenales, el también venezolano Willson Contreras, confesó haber sostenido una llamada telefónica de más de tres horas con Víctor Martínez. Hablaron sobre cómo ayudar a Willson a salir del “peor momento de su carrera” y sobre la importancia de recuperar la confianza.
“Willson para mí es como un hermano”, expresó Martínez. “Quizás me sienta incluso como un papá. Es un muchacho joven y trabajador como ninguno. Tuvimos una conversación sobre slumps. Sobre eso yo creo que puedo hacer un libro. A mí me fue mal desde el primer día. Lo que le dije fue que tenía que darle gracias a Dios porque está viviendo este slump en [su octavo] año en Grandes Ligas. Eso es difícil. Eso habla de lo bueno que es”.
Contreras está en su primer año con los Cardenales, equipo al que llegó en el invierno pasado con un contrato de cinco campañas y US$87.5 millones. Sin embargo, el receptor venezolano – como todo el equipo de San Luis – no ha podido levantar en lo que va de año. Los Cardenales vieron en su momento a Contreras como el candidato ideal para reemplazar a Yadier Molina en la posición, y mejorando a la vez la producción ofensiva de la receptoría.
Contreras batea apenas .207/.298/.364 con OPS de .662 en los 68 juegos que ha disputado en la campaña – cada una de esas categorías representarían los números más bajos de su carrera.
“Víctor Martínez es como un segundo padre para mí. Es una de las personas que me han ayudado a lo largo de toda mi carrera en las Mayores”, expresó Contreras la semana pasada. “Sólo dijo cosas buenas sobre mí, y realmente me levantó el ánimo”.
Y es que a veces se trata de eso. Los ajustes técnicos llegan hasta cierto punto. A partir de ahí, el aspecto mental puede marcar la diferencia entre continuar en el bache o salir de él.
Ése parece ser el caso de Contreras, quien promedia una velocidad de salida de sus batazos de 91 mph en el 2023, más de su promedio de por vida de 89.5 mph. Además, está dando ‘macetazos’ con una tasa de 10.4%, también por encima de la media que ha tenido en su carrera de 9.6%. Es decir, el receptor le está dando bien a la bola, pero no está consiguiendo los espacios en el terreno.
De allí su frustración. Pero es en esos momentos cuando palabras de personas que han pasado por ese tipo de situaciones pueden ser determinantes.
“Yo nunca conté con alguien de experiencia que se sentara al lado y me dijera: ‘Mira, tranquilo, que todo va a estar bien, sigue trabajando’”, confesó Martínez. “Es difícil; hay que tener mucha fuerza mental. Hay que seguir trabajando. Eventualmente, el juego te lo va a regresar”.
