¿Quién debería adquirir a Arráez? Aquí están las seis mejores opciones

3:09 PM UTC

Por todos los rumores que circulan antes de la Fecha Límite de Cambios sobre quién será cambiado, quién no, a dónde irá y por quién, hay un nombre que sobresale por encima de todos como el más interesante.

Bueno, en realidad son dos nombres, pero hoy no estamos hablando del as zurdo . Estamos hablando del venezolano .

Eso se debe, en parte, a que la histórica habilidad de Arráez para hacer contacto sin poder siempre lo convierte en un jugador que genera opiniones divididas en el béisbol actual, en cuanto a cómo debe ser valorado. También influye que es uno de los pocos jugadores mencionados en rumores de cambio de los que casi podemos asegurar que será traspasado.

Eso es porque los Gigantes, con marca de 42-60, son uno de los pocos equipos claramente fuera de la pelea en el 2026, lo que los convierte en vendedores seguros. Además, “La Regadera” será agente libre al finalizar la temporada, luego de firmar un contrato de un año con los Gigantes el invierno pasado. Según los reportes, no ha habido avances en una extensión de contrato, pero, por primera vez en mucho tiempo, Arráez está jugando una defensa competente junto con ese bate que casi nunca se poncha.

Sería la tercera vez que Arráez es cambiado en las últimas cuatro temporadas, luego de pasar de Minnesota a Miami en el invierno entre el 2022 y el 2023, y posteriormente de Miami a San Diego en mayo del 2024. Si ahora es cambiado y luego firma con otro equipo durante el próximo invierno, estaría llegando a su sexto club en seis temporadas. Como dijimos, es un jugador que genera opiniones encontradas.

Pero, divisivo o no, está claro que actualmente es un jugador valioso. Olvídense del promedio de bateo y de cuánto les importe esa estadística. Arráez tiene un OPS+ de 130, lo que significa que ha sido un bateador 30% mejor que el promedio de la liga. También se ha ubicado entre los 50 mejores bateadores calificados de Grandes Ligas según otra métrica ofensiva similar. Y aunque la postemporada nunca se trata únicamente de "hacer contacto", como a veces se dice, es evidente que esa habilidad tiene valor para muchos equipos, incluso si el propio Arráez no ha producido mucho en octubre, con línea ofensiva de .224/.246/.284 en 70 visitas al plato.

Si además se suma su mejoría defensiva en la segunda base, vale la pena detenerse un momento en ese aspecto. Arráez, durante años considerado uno de los defensores más débiles de la posición, rechazó ofertas multianuales de otros equipos para aceptar un contrato de un año con los Gigantes, porque San Francisco le permitiría jugar en la intermedia. Como detallamos recientemente, esa apuesta por sí mismo ha resultado un éxito rotundo, otro mérito para el coach del cuadro interior Ron Washington. Actualmente, según las métricas de Statcast, Arráez es el tercer mejor defensor de segunda base en el juego, con +8 Carreras Defensivas.

Sin embargo, gran parte de ese rendimiento llegó al inicio de la campaña, gracias a un abril de +5. Desde entonces ha sido, esencialmente, un defensor promedio, lo cual es perfectamente aceptable. Ser un defensor promedio en la segunda base es suficiente, mientras que antes no lo era, razón por la cual muchos equipos preferían no utilizarlo allí. Arráez ha dejado claro que espera seguir jugando en la intermedia si es cambiado, por lo que mantener ese nivel defensivo será fundamental. Al mismo tiempo, al no contar con una cláusula de no cambio, no tiene la decisión final sobre dónde jugará. No es un candidato al Guante de Oro, pese a su gran inicio, pero tampoco necesita serlo. Un bate 30% superior al promedio y una defensa aceptable en la segunda base son más que suficientes.

¿Suficientes para quién? Bueno, esa es precisamente la gran pregunta.

Esperábamos encontrar muchos candidatos, porque está teniendo una buena temporada y posee una habilidad muy atractiva. Sin embargo, al revisar los 30 equipos, el ejercicio resultó un poco más complicado de lo esperado. Primero descartamos a los equipos sin aspiraciones, además de varios contendientes que ya tienen bien cubierta la segunda base, como los Cerveceros, Cachorros y Bravos.

Otros equipos en la pelea, como los Filis o los Marineros, probablemente podrían mejorar en esa posición, pero es poco probable que la consideren una prioridad por encima de otras necesidades. También hay varios equipos que han sorprendido adelantando su proceso competitivo, como los Nacionales, Medias Blancas, Cardenales y Mellizos, donde no está claro cuánto priorizarán el presente sobre el futuro. Todo eso deja menos destinos potenciales de los que imaginábamos.

Claro, eso si Arráez insiste en jugar exclusivamente en la segunda base. Aunque esa postura es comprensible, considerando todo el trabajo que ha invertido para mejorar allí, también es posible que vea con buenos ojos un cambio, sabiendo que lo pondría en una carrera por los playoffs y que además evitaría quedar sujeto a una posible Oferta Calificada durante el próximo invierno. Imaginamos que prácticamente cualquier contendiente valoraría tener su bate disponible desde la banca para enfrentar, por ejemplo, a lanzadores como Mason Miller en octubre.

Pero eso es adelantarnos demasiado. Limitándonos a los equipos donde podría desempeñarse como segunda base titular o al menos compartir tiempo en la posición, aquí están los posibles destinos, ordenados del menos probable al más probable.

6. Dodgers

¿Qué se le ofrece a un equipo que parece tenerlo todo? Probablemente no esto, aunque solo sea porque los cambios entre Gigantes y Dodgers son extremadamente raros. Han pasado casi dos décadas desde el último, allá por el 2007. Seguro recuerdan hacia qué equipo fue Mark Sweeney, ¿verdad? Desde que ambas franquicias se mudaron al Oeste en 1958, apenas han realizado tres cambios entre sí. Los incluimos principalmente para mencionar ese dato curioso, aunque también porque Alex Freeland, Hyeseong Kim y el venezolano Miguel Rojas no han brindado una producción irremplazable en la segunda base. Sin embargo, con Tommy Edman finalmente saludable y jugando bien desde su regreso, incluso el argumento deportivo resulta difícil de sostener. No parece que este sea el destino.

5. Yankees

Dado el desplome ofensivo que ha sufrido el equipo desde la lesión de Aaron Judge, y considerando que realmente se ponchan demasiado, creemos que este es un destino que será mencionado con frecuencia. El problema es que el encaje en el roster no es ideal. El actual segunda base, Jazz Chisholm Jr., ha tenido una temporada por debajo de sus estándares, pero difícilmente encabeza la lista de problemas de los Yankees. Con Ben Rice y Paul Goldschmidt ocupando la primera base, además de la posibilidad de que Judge y/o Giancarlo Stanton pasen tiempo como bateadores designados, no está claro cómo funcionaría esta adquisición, por más que a los aficionados de los Yankees les entusiasme la idea.

4. Diamondbacks

Pero, ¿acaso los D-backs no cuentan ya con un segunda base de nivel de Juego de Estrellas en Ketel Marte, quien no irá a ninguna parte? Así es. Lo que también tienen es un enorme problema en la primera base, donde su OPS de .588 es el tercero más bajo para esa posición en los últimos 100 años, y como bateador designado, donde su OPS de .631 es el cuarto peor de esta temporada. Además, están empatados con el peor rendimiento de bateadores zurdos en las Mayores. Arizona, que actualmente ocupa el último puesto de Comodín en la Liga Nacional, probablemente no hará movimientos agresivos, pero Arráez tampoco requeriría un precio tan elevado. Es cierto que no sería el intermedista de todos los días, pero considerando que Marte ya pasa uno o dos días por semana como bateador designado, además de lidiar actualmente con molestias en la espalda, no es difícil imaginar un escenario en el que Arráez juegue diariamente alternándose entre la primera base, la segunda base y el puesto de bateador designado.

3. Medias Rojas

Ningún equipo ha recibido menos producción de sus bateadores zurdos que los Medias Rojas. Solo los Rojos, que no están en la pelea, y los Mets han tenido menos aporte ofensivo desde la segunda base, ya que distintas combinaciones de Marcelo Mayer, Anthony Seigler e Isiah Kiner-Falefa no han dado resultados. ¿El inconveniente? Boston, que actualmente ocupa el puesto 29 en jonrones, necesita poder con urgencia, y esa es precisamente una herramienta que Arráez no ofrece. Eso no significa que el movimiento no pueda funcionar, porque perfectamente podría hacerlo. Solo significa que no debería ser la única incorporación de unos Medias Rojas que han resurgido recientemente.

2. Rangers

Texas no ha sido precisamente un gran equipo este año, pero actualmente lidera la División Oeste de la Liga Americana, y cualquier oportunidad de llevar a una rotación encabezada por Jacob deGrom, Nathan Eovaldi y MacKenzie Gore a la postemporada no puede desperdiciarse. Los Rangers han utilizado a seis jugadores distintos en la segunda base, más recientemente a Nicky López, un veterano trotamundos cuyo OPS+ de por vida de 74 probablemente refleje mejor su nivel que el 112 que ha registrado en tiempo limitado esta temporada. Incluso si se cree en ese rendimiento reciente, Lopez puede desempeñarse prácticamente en cualquier posición, lo que facilitaría abrirle espacio a Arráez en la intermedia. Vale la pena recordar que el actual dirigente de Texas, Skip Schumaker, describió a Arráez como "uno de mis jugadores favoritos con los que he trabajado", cuando dirigía a Miami y Arráez acababa de ser cambiado a San Diego.

1. Rays

Este parece ser el equipo que reúne todos los requisitos. Tampa Bay está empatado con la sexta peor producción ofensiva desde la segunda base en las Mayores. De los cinco equipos con peores números, tres claramente no son contendientes y otro, Houston, tiene problemas mucho más importantes que reemplazar al venezolano José Altuve. Los Rays proyectan la 24ta producción en la segunda base para el resto de la temporada, y el contrato de Arráez encaja perfectamente dentro de sus posibilidades económicas. Además, este es un lineup conocido por hacer contacto, ya que registra la menor tasa de ponches de MLB, y Arráez encajaría perfectamente en esa identidad. ¿Les aportaría el poder que también necesita un equipo con la tasa de contacto fuerte más baja de las Mayores? No. Pero sí representaría una mejora, y toda mejora cuenta.