NUEVA YORK -- Un día después de verse obligado a salir temprano de la derrota de los Yankees 3-2 ante los Azulejos, el jardinero Trent Grisham expresó alivio el jueves, tras enterarse de que las imágenes en su adolorida rodilla izquierda no revelaron daño estructural.
Grisham dijo que intentaría realizar una práctica previa al partido el jueves y esperaba estar disponible desde la banca.
“Cada vez que sientes algo en la rodilla, supongo que te preocupas un poco”, confesó Grisham. “Como dije anoche, estaba bastante optimista por cómo me sentía de que no habría daño estructural, pero aun así es bueno recibir la noticia”.
Grisham se embasó con un doblete en la segunda entrada que cayó entre el jardinero izquierdo venezolano Yohendrick Piñango y el antesalista Kazuma Okamoto. Grisham se miró la rodilla izquierda tras deslizarse a salvo en la almohadilla, aunque mencionó que no notó ningún problema sino hasta más tarde.
El guardabosque indicó que ha recibido tratamiento en su rodilla izquierda periódicamente esta campaña.
“Ha habido algo de inflamación, algunos moretones, unas cuantas veces este año, pero es algo sin relación”, explicó Grisham. “Es más en la parte superior de la rodilla, la rótula, donde me estaba golpeando todo. Me dolía más en la parte interna [el miércoles]”.
Cuando terminó el episodio, el manager Aaron Boone salió de la cueva para hablar con Grisham, quien permaneció en el choque para jugar a la defensiva por dos entradas más.
Spencer Jones apareció en el círculo de espera y se preparaba para batear como emergente por Grisham en el cuarto inning. Jones reemplazó a Grisham en el jardín central en la parte alta del quinto capítulo.
“Por la forma en que saltaba en la segunda base, me preocupaba que fuera la pantorrilla o algo así”, explicó Boone. “No fue eso. Estaba bien para salir al terreno. Cuando regresó, sentimos que estaba bien. Luego, antes de su turno al bate, queríamos ver cómo seguía y simplemente sentimos que necesitábamos sacarlo de allí en ese momento”.
Tras un año revelación en el que conectó la mayor cantidad de jonrones de su carrera con 34, Grisham ha tenido un comienzo lento a la ofensiva. A lo largo de 49 encuentros, Grisham batea .174 (de 155-27) con siete dobles, un triple, seis cuadrangulares y 27 carreras impulsadas, registrando un OPS de .653.
