BOSTON -- Ya pasó la primera semana completa de Chad Tracy como piloto de Grandes Ligas.
Definitivamente fueron unos siete días bien interesantes.
Tracy tomó el mando para su primer partido de MLB como manager interino apenas 16 horas después de que los Medias Rojas despidieran al puertorriqueño Alex Cora el sábado pasado. Desde ahí, Tracy logró guiar a su equipo para que se llevara la serie al día siguiente, manejó una frustrante presentación del dominicano Brayan Bello en Toronto, completó el grupo de coaches y llegó al Fenway Park para su debut en casa.
“Como se pueden imaginar, ha sido una locura, especialmente los primeros días”, reconoció Tracy. “El lidiar con todos los jugadores, conocer a todos en los medios, hay mucho que tener en cuenta. Me estoy comenzando a acoplarme. Esto es totalmente diferente. Todo pasó en la ruta, ahora regresamos al Fenway por primera vez y hay más gente.
“Pero simplemente estoy tomando una cosa a la vez, un pie antes del otro. Lo más importante son los muchachos en el terreno y asegurarnos de que estemos en la misma página”.
El viernes pasado también marcó la primera vez que Tracy pisaba la grama (literalmente) en el histórico estadio.
“Es maravilloso”, declaró Tracy. “Fue todo lo que me imaginaba. Les había dicho a algunos que antes de esto, jamás había estado sobre este terreno. Hace unos años vine, Alex [Cora] me había invitado un lunes para una serie. Al final llovió todo el día. Jugábamos contra los Yankees y jamás llegué a estar sobre el terreno. Entonces ha sido maravilloso”.
Tracy llegó al estadio a las 11:30 a.m. para su primer día de trabajo completo luego de pasar el día libre del jueves para organizar su oficina y absorber totalmente el puesto que había tomado pocos días antes.
“Honestamente, no hice tanto”, comentó Tracy. “Solo dejé mi mochila y mi esposa me había conseguido un traje, entonces saqué todo lo que había empacado”.
Luego de que había ganado su debut, Tracy guio a los Patirrojos a un triunfo por 3-1 el viernes para su primera victoria en el Fenway Park, una jornada en la que reconoció que se fijó en algunos rincones del estadio para absorber todo.
“Fue genial”, recordó Tracy. “Le dije a los infielder durante un cambio de pitcher -- estaba observando a mi alrededor, fue espectacular. Se trata del Fenway. Me divertí bastante. Me tomé algunos momentos para pensar: ‘Miren donde estoy’. Fue muy especial”.
Tras su semana completa, Boston lleva marca de 3-4 bajo el dirigente interino con trabajo por hacer en las próximas semanas.
“No hay otra opción sino adaptarse”, explicó Tracy. “Sabía que tenía una gran responsabilidad, los muchachos dependerán de mí, entonces en algún momento te sientas por un buen tiempo y dices: ‘Hora de despertar’. Debo acoplarme y escuchar a los muchachos. Entre más avance, todo marchará más lento, y te das cuenta de que se trata de esos muchachos, y un pie antes del otro, y tratar de enderezar este barco. Entonces pienso que estamos llegando al punto en el que el enfoque es el trabajo”.
El Factor Tracy
Tracy tiene bastante experiencia en el béisbol desde su padre, Jim, quien fue piloto por 11 temporadas en las Grandes Ligas. Lo más importante en esta situación es que Tracy tomó las riendas de los Rockies en el 2009, cuando el equipo despidió a Clint Hurdle a finales de mayo. Tracy motivó al talentoso roster para fijar un récord en la franquicia con 92 victorias y el Comodín de la Liga Nacional.
Esa clase de experiencia de un cambio con la campaña en plena marcha ahora acerca más al hijo y padre.
“Platicamos sobre eso”, expresó Tracy. “No entraré en detalles, pero él pasó por lo mismo y comprende todo lo que se enfrenta. Incluso me dijo que su situación fue diferente porque ese fue su primer año en Colorado y todavía estaba conociendo a esos jugadores.
“La diferencia es que conozco muy bien a algunos de los muchachos en el camerino. Pero definitivamente hemos platicado sobre eso”.