
COOPERSTOWN, Nueva York – El enorme territorio del estado de Nueva York, fuera de la misma ciudad de Nueva York, ha sido tradicionalmente tierra de los Yankees en términos de fanaticada, más que de los Mets. En la ceremonia de exaltación del Salón de la Fama en Cooperstown el domingo, no habrá una gorra de los Yankees en la nueva placa ni de Jeff Kent, ni del puertorriqueño Carlos Beltrán ni de Andruw Jones.
Sin embargo, dos de ellos – Beltrán y Jones – sí jugaron con los Yankees en algún momento de sus respectivas carreras. ¿Y Kent? Tiene un fuerte lazo familiar con la organización del Bronx en la actualidad.
Beltrán jugó del 2014 al 2016 con los Bombarderos del Bronx, siendo convocado al Juego de Estrellas para representar al equipo justo antes de ser cambiado a los Rangers en aquella temporada del 2016. El exjardinero dio 56 de sus 435 jonrones de por vida con los Yankees, después de jugar del 2005 al 2011 con los Mets, cuya gorra tendrá en su placa en el museo.
“Puerto Rico siempre ha sido de muchos fanáticos de los Yankees”, enfatizó Beltrán al reflexionar sobre sus tiempos en el Bronx. “El (boricua) Bernie Williams fue una de esas figuras que yo admiraba cuando era un pelotero joven en Puerto Rico”.
Claro, Williams fue uno de los grandes jugadores de los Yankees que ganaron cuatro Series Mundiales entre 1996 y el 2000. Aunque Beltrán no tuvo esa clase de éxito colectivo con el equipo – se vio limitado en ese sentido a un Juego del Comodín de vida o muerte en el 2015, una derrota ante los Astros – sí disfrutó sus dos campañas y media con el uniforme rayado.
“Mi experiencia con los Yankees fue increíble”, afirmó el oriundo de Manatí. “Pude conectarme con mucha gente buena en la organización. Formé una relación increíble con (el gerente general) Brian (Cashman). También conocí a muchas leyendas en los Entrenamientos de Primavera. Ésa fue la parte divertida para mí, porque me encanta la historia, estar con esas personas que jugaron en una era que nunca viví. Quería aprender de ellos. Estar cerca de Reggie Jackson todos los días… fue un gran momento para mí”.
El peso de la historia, por supuesto, es casi siempre un factor. Jones – quien tendrá la gorra de los Bravos en su placa -- jugó sus últimas dos temporadas de Grandes Ligas con los Yankees, mayormente a tiempo parcial. Participó en dos playoffs con Nueva York, que fue derrotado en la ronda del Comodín del 2011 por los Tigres y otra vez en el 2012 por Detroit en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
“Todo el mundo pensaba en los Yankees”, dijo Jones sobre su infancia en Curazao. “Es un logo icónico y tenían tanta historia y tanta tradición. Fue un gran honor tener la oportunidad de jugar con los Yankees, de ser parte de ese equipo.
“Tuvimos un par de buenos años en que pudimos haber llegado a la Serie Mundial, pero fue algo único ponerme el uniforme rayado. Ojalá hubiera jugado un poco más (con el equipo del Bronx), pero la pasé muy bien jugando con los Yankees de Nueva York”.

De su parte, Kent – quien tendrá la gorra de los Gigantes en su placa -- fue cambiado a los Mets por los Azulejos como novato en medio de la temporada de 1992, canje en el que David Cone pasó de Queens a Toronto para ayudar al equipo canadiense a ganar su primera Serie Mundial.
¿Alguna vez tuvo aspiraciones Kent de jugar por los Yankees?
“Una parte de mí sí quiso. Pero la otra parte no quería estar en medio de esa jungla, porque había llegado a los Mets de inmediato”, explicó Kent, quien jugó con el equipo de Queens de 1992 a 1996. “Los Mets eran los ‘patitos feos’ de Nueva York, por lo menos cuando yo estaba ahí. Los Yankees eran lo máximo, eran los mejores. Cuando iba a jugar contra los Yankees, se sentía toda la historia allí, más que la historia de los Mets. Yo la sentía (en el Bronx).
“Tuve mis tiempos con los Mets y en parte estaba agradecido de tener esa experiencia. Pero luego seguí adelante con otras ciudades. Quería alejarme de Nueva York, porque no soy una persona de la Costa Este, sino alguien de la Costa Oeste. No buscaba otra etapa en Nueva York”.
Es posible que tenga otra etapa ahora, a través de su hijo. Kaeden Kent fue seleccionado por los Yankees en la tercera ronda del Draft del 2025 y en la actualidad se encuentra en Clase-A Alta como infielder – igual que su papá.
“He tratado de darle consejos a mi (hijo)”, afirmó Kent, revelando una conversación en particular: “‘Creo que uno de los motivos por los que te ven bien es porque creen que puedes manejar (el ambiente en Nueva York), por la experiencia que he tenido yo, que te he dado y que has tenido también’. Pienso que eso es parte de lo que hacen los Yankees. Tratan de reclutar a muchachos que ellos crean pueden sobrevivir a nivel mental en esa ciudad. Y creo que Caeden puede hacer eso”.
De poder ascender al equipo grande y ser un Yankee, se encontrará en el equipo de mayor tradición. Esa tradición no se verá en el centro de atención en Cooperstown este fin de semana, pero de alguna manera está presente siempre.
“Simplemente sentir la historia y convertirme en Yankee… eso fue increíble”, concluyó Beltrán. “Cuando uno piensa en los Yankees y todos los jugadores que han pasado por esa organización… fue una experiencia increíble. Estoy orgulloso de eso”.
