Jones, un verdadero pionero como estrella curazoleña en MLB

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COOPERSTOWN, Nueva York – Cuando hizo su debut en Grandes Ligas el 15 de agosto de 1996 con los Bravos, era un cotizado prospecto de Atlanta. Y tampoco decepcionó ese mismo año, ya que a sus 19 años causó un impacto mayor con dos jonrones en el Juego 1 de la Serie Mundial contra los Yankees en el Bronx.

Pero, lo que poca gente veía venir en ese momento era que Jones marcaría la pauta de una fuerte ola de jugadores de Curazao (y otras partes de las Antillas Holandesas) que dejaría huella en las Mayores y que lo sigue haciendo hasta hoy en día.

Ha habido 18 ligamayoristas curazoleños, siendo Jones apenas el tercero después de Hensley “Bam Bam” Meulens (1989-1998) y Ralph Milliard (1996-1998). Pero sin duda, ninguno ha impactado el juego como Jones, quien ingresará al Salón de la Fama de Cooperstown el domingo como el primer inmortal del museo nacido en Curazao.

“Que llegue este muchacho de Curazao, persiguiendo un sueño y con la oportunidad de jugar un deporte que amaba… y que ahora termine en Cooperstown, es algo muy ‘wow’”, comentó al respecto Jones, ahora de 49 años, de cara a la ceremonia que tendrá lugar en el Clark Sports Center del pequeño pueblo del estado de Nueva York.

Sin duda, a nivel de EE.UU. y hasta a nivel internacional en muchas partes del mundo del béisbol, Curazao no era exactamente un lugar mencionado cuando se hablaba de talento en el diamante antes de aquel 1996. Pero Jones cambió esa percepción prácticamente él solo, no solamente como prospecto cotizado en los Bravos, sino también con la forma en que se adueñó de ese primer partido de una Serie Mundial en el Yankee Stadium en 18 años.

“Creo que la Serie Mundial (de 1996), el mayor escenario del juego, y que yo diera esos dos jonrones, (hizo que) todo el mundo hablara de Curazao”, opinó Jones. “‘Este muchacho de Curazao. ¿Cómo lo hizo?’”.

Antes de conectar un total de 434 cuadrangulares y ganar 10 Guantes de Oro en una carrera de 17 temporadas en las Mayores con los Bravos, Dodgers, Rangers, Medias Blancas y Yankees, Jones se crio en Curazao viendo por televisión abierta la Liga Venezolana de Béisbol Profesional – con Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira destacándose en aquellos tiempos y Andrés Galarraga siendo el jugador venezolano favorito del futuro jardinero central – y la Serie Mundial cada octubre, convirtiéndose en fanático de unos Atléticos de Oakland que ganaron tres banderines de la Liga Americana consecutivos de 1988 a 1990 y en 1989 una Serie Mundial.

“El béisbol siempre ha sido grande en Curazao y me crie viéndolo”, dijo Jones, quien afirma que su jugador preferido de todos los tiempos siempre fue Ken Griffey Jr. “Siempre le decía a mi mamá que quería jugar béisbol en televisión. Ahora estamos aquí, tuve una gran carrera y voy a ingresar al Salón de la Fama. Es un gran honor”.

Jones fue una especie de pionero cuando se trata de una destacada lista de ligamayoristas curazoleños del pasado y del presente, tales como Kenley Jansen, Jonathan Schoop, Andrelton Simmons, Randall Simon, Jurickson Profar y otros. Y tampoco se puede olvidar a Wladimir Balentien, un jonronero histórico en los anales del béisbol japonés – donde el mismo Jones jugó en el 2013 y 2014 con Rakuten, además de breves pasos con Tiburones en Venezuela (1996-97) y Águilas Cibaeñas en la República Dominicana (2008-09).

Este año, el único curazoleño en el Juego de Estrellas, Ceddanne Rafaela, habló de la figura de Jones.

“Cada niño en Curazao admira a Andruw Jones, porque es el jugador más grande que hemos tenido”, manifestó el guardabosque de los Medias Rojas. “Es bien especial para Curazao y la gente de Curazao ver a Andrew Jones elegido al Salón de la Fama. Significa mucho para todos”.

Jones siempre ha apoyado a sus compatriotas en el béisbol, dentro y fuera del terreno, lo cual incluye ser jugador, coach y manager (2026) con las selecciones holandesas del Clásico Mundial de Béisbol desde el 2006.

“Fui el primero que abrió la puerta grande, bien grande, para que todo el mundo empezara a buscar al próximo muchacho de Curazao que pudiera hacer lo que yo pude hacer”, expresó Jones sobre su legado en su tierra natal. “Estoy bien orgulloso de todos estos muchachos que me han seguido los pasos. Siempre pensé que podían hacerlo y ahora vemos a muchos de Curazao en Grandes Ligas”.

Y sí, esencialmente, todo empezó con las proezas de Jones, tanto con el bate como el guante.

“Aproveché la oportunidad que me dieron”, dijo. “Usé mis habilidades, desarrollé mis habilidades y terminé donde estoy ahora”.