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Un día que no olvidará nunca Mike Piazza

Un día como hoy hace exactamente 13 años, el receptor de los Mets de Nueva York, Mike Piazza, aprendió que en el béisbol, todo es posible. Y lo hizo de una manera que él nunca hubiera querido. 

En el cajón de bateo estaba el lanzador de los Mets de origen coreano, Dae-Sung Koo, enfrentándose nada menos que a Randy Johnson, quien lanzaba ráfagas por los Yankees de Nueva York. Entonces, Piazza le dijo a David Wright en la banca: "Si le da un hit, donaré un millón de dólares a la caridad". Del dicho al hecho. El relevista de los metropolitanos, quien lanzaba y bateaba a la zurda, fue entonces el detonante del júbilo en la banca local, en el entonces Shea Stadium, cuando disparó un largo doblete ante uno de los lanzadores más temidos de la historia de las Mayores, dueño de una velocidad aterradora. 

Para rematar la mala suerte de Piazza y la buena de su equipo, a continuación el dominicano José Reyes se sacrificó y el inusitado corredor anotó la carrera para los Mets ante la tardía respuesta defensiva de los Yankees.

Mike Piazza aún está cumpliendo su promesa, pues se comprometió a apoyar causas benéficas desde ese día, por los siguientes 20 años. Sin dudas, el 21 de mayo de 2005 le dejó una enseñanza que no olvidará jamás.