CLEVELAND - Puede que Joey Cantillo haya iniciado su carrera en la organización de los Padres, pero ha madurado profesionalmente con los Guardianes. El sábado, el lanzador zurdo ofreció una actuación muy necesaria que, además, ayudó a Cleveland a alcanzar un hito importante para la franquicia.
Cantillo guio a unos Guardianes que atravesaban una mala racha hacia una victoria de 6-1 sobre los Padres en el Progressive Field. Lanzó seis entradas, permitió solo una carrera, un hit y tres bases por bolas, y ponchó a siete bateadores. Fue un esfuerzo crucial para los Guardianes, que llegaban al partido del sábado con un registro de 8-18 desde el receso del Juego de Estrellas y de 3-9 en el mes de julio.
El triunfo representó la victoria número 10,000 en la historia de la franquicia de Cleveland. Los Guardianes se unieron a los Medias Rojas y a los Yankees como los únicos equipos en alcanzar esa cifra entre las franquicias establecidas a partir de 1900.
Cantillo fue seleccionado por los Padres en la ronda 16 del Draft de 2017 y llegó a Cleveland mediante el canje que envió a Mike Clevinger a San Diego en 2020. El partido del sábado marcó su segunda presentación en las Grandes Ligas contra los Padres y, tras un inicio poco prometedor, tuvo una actuación brillante.
Cantillo otorgó una base por bolas al primer bateador, el dominicano Fernando Tatis Jr., en la primera entrada. Tras un sencillo de Jake Cronenworth, Tatis anotó durante una doble matanza 5-4-3 iniciada por el dominicano Manny Machado. A partir de ese momento, Cantillo limitó a San Diego a solo dos bases por bolas adicionales.
Cantillo contó con un respaldo temprano de Jo Adell, quien impulsó al dominicano José Ramírez con un doble productor. Ramírez había llegado a base gracias a un doble propio, su primer extrabase desde el 13 de junio, fecha en la que sufrió una fractura en el hueso ganchoso de la mano izquierda.
Patrick Bailey y Steven Kwan también conectaron dobles impulsadores, y Ramírez aportó un elevado de sacrificio.
