'Mereces estar ahí': El recorrido de Otto López a su primer Juego de Estrellas

5:30 PM UTC

MIAMI -- Antes de emprender la reciente gira de los Marlins por tres ciudades, el dominicano Otto López y su esposa Marle salieron de compras.

Mientras admiraba la colección de trajes en AMIRI, el supersticioso López dudó en comprar uno. A pesar de ser el líder en promedio e imparables de MLB, López no tenía garantizada una convocatoria al Juego de Estrellas.

Ser parte del Clásico de Media Temporada ha sido uno de los sueños que López siempre ha tenido, pero no quería ‘salarlo’. Resulta que Marle puede ser persuasiva, y finalmente lo convenció de comprar un traje azul oscuro hecho a la medida.

“Le seguía diciendo: ‘Puede que no lo logres a través del voto de los fanáticos, pero mereces estar ahí, y tienes que creer en ti mismo, y tienes que creer en el proceso, y en lo duro que trabajaste, y que la gente ve lo que nosotros vemos en ti’”, recordó Marle. “‘Si crees en ti mismo, y ves eso en ti, entonces ve y cómprate un traje, porque perteneces estar allá’”.

En el penúltimo día de esa gira, López se convirtió en el cuarto torpedero en la historia de los Marlins en ser elegido al Juego de Estrellas, integrándose al quisqueyano Hanley Ramírez (2008-2010), el venezolano Álex González (1999) y el colombiano Edgar Rentería (1998).

La plática motivacional de Marle siguió un patrón a lo largo de la historia de López, de 27 años. Este capítulo del Juego de Estrellas no existiría sin que otros hubieran creído en él durante el camino.

Después de que López fuera pasaba de un lado a otro dentro de la organización de los Azulejos, los Gigantes lo adquirieron por dinero en efectivo al inicio de los Entrenamientos de Primavera del 2024. El 1ro de abril, López estaba subiendo al autobús de Triple-A Sacramento en el Sutter Health Park cuando se le informó que los Gigantes lo habían designado para asignación.

“Cuando finalmente me designaron para asignación, fue un momento difícil, diría yo”, reconoció López, quien relató la historia en ese mismo estadio de West Sacramento poco después de ser convocado al Clásico de Media Temporada por primera vez. “Me senté a solas y oré mucho. Le pedí a Dios que si estaba dispuesto a darme la oportunidad de nuevo de estar en un estadio de MLB, lo daría todo, y eso fue lo que pasó después de eso”.

Tres días después, la vida de López cambió para siempre cuando Miami lo reclamó de la lista de waivers de San Francisco.

En ese momento, una embarazada Marle estaba de regreso a Orlando, Florida. Antes de que los Marlins intervinieran, Marle temía que López inevitablemente se perdiera la llegada de su primogénito por encontrarse en el lado opuesto del país.

“Yo estaba como, ‘No vayas a arruinar esto. Necesitas mantenerte en este equipo, porque estoy súper embarazada y ahora estás muy cerca’”, recordó Marle. Vaya motivación.

López pasó 10 juegos en Triple-A Jacksonville para comenzar su etapa con los Peces, luego se unió al equipo grande para quedarse. Su compañero de doble matanza, Xavier Edwards, recuerda a López de su tiempo en Lansing y Fort Wayne, respectivamente, en el 2019. López se destacó en un equipo que contaba con el eventual dos veces seleccionado al Juego de Estrellas, el mexicano Alejandro Kirk, y su compañero en Miami, Griffin Conine.

“Era Clase-A Baja”, recordó Edwards. “Nadie ha sobresalido todavía, pero siempre supe que podía batear. Te dabas cuenta sólo por sus swings. Tenía un swing bastante plano, tomaba buenas decisiones al batear. Podía conectarle prácticamente a cualquier cosa. Siempre tuvo buena habilidad para hacer contacto, entonces sabía que era un buen bateador”.

Conine agregó: "No quiero decir que no creció, pero era el mismo muchacho. La forma en que bateaba era muy similar. Simplemente era un bateador puro, un defensor puro. Veías todo eso desde una edad temprana. Ha madurado, se ha desarrollado, pero eso siempre estuvo ahí. Era como si siempre fuera a ser esta clase de jugador".

Durante la temporada muerta del 2024, su primera con los Peces, López también se reencontró con el coach de bateo Pedro Guerrero. Se vincularon por primera vez mientras representaban a la República Dominicana en el torneo Premier12 de la WBSC en el 2019, y nuevamente en los Entrenamientos de Primavera de 2024 con los Gigantes. En ese entonces, López jugaba en la segunda base, mientras que Geraldo Perdomo, también convocado al Juego de Estrellas, defendía las paradas cortas.

“Ellos sólo tenían cosas muy importantes que decir sobre él, como: ‘Hace muchísimo contacto, jugará en las Grandes Ligas, necesita algo de fuerza en el brazo’ y cosas así”, comentó Guerrero. “La segunda vez que lo vi con los Gigantes, fue un cambio completamente de 180 grados. Ganó mucho músculo. Su cuerpo lucía fuerte. Definitivamente trabajó duro para fortalecerse”.

Guerrero y los coaches de bateo asistentes Chris Hess y Corbin Day han desempeñado un rol fundamental en la construcción de la confianza de López y en el ajuste de su mecánica, desarrollándolo para ser uno de los bateadores élite en el juego.

El club de Miami no se conformaba con que López fuera el primer torpedero de la franquicia en conectar al menos 15 jonrones desde Ramírez en el 2010. Creían que había más en el tanque. Por lo tanto, López cambió su cuadre. Esta primavera, le dijeron a López que podía ir a un Juego de Estrellas. López dijo que haría lo que fuera para serlo.

Misión cumplida.

“Hace un par de años, Otto no era un nombre del que mucha gente en el deporte estuviera hablando”, indicó el manager Clayton McCullough. “Ha encontrado un hogar aquí y ha aprovechado su oportunidad. Él ejemplifica mucho de lo que somos. Es increíblemente responsable, trabaja duro. Está mejorando cada año”.