NUEVA YORK -- Dellin Betances recuerda estar parado en un clubhouse visitante en Gwinnett, Georgia, suplicando por más oportunidades para demostrar su valía.
La alineación de Triple-A de los Bravos no había podido tocarlo aquella noche en el 2013, siendo dominada a lo largo de cinco entradas sin hits. Pero el dominicano también había otorgado cuatro bases por bolas -- otro ejemplo de la incapacidad del derecho lanzallamas para lanzar strikes de manera consistente.
Fue entonces cuando a los Yankees se les agotó la paciencia, y decidieron mover a Betances al bullpen, enviando al coordinador de pitcheo veterano Gil Patterson para darle la noticia.
“Recuerdo haberle dicho a Gil. ‘Sólo dame otro mes’”, recordó Betances en una entrevista telefónica el miércoles. “Si me va mal este mes, pueden sacarme del roster. Hagan lo que quieran hacer conmigo”.
Patterson transmitió ese mensaje a los que toman las decisiones en Nueva York y Tampa, pero se negaron a ceder. Resultó ser lo mejor que pudo haber pasado.
Una década después, Betances había disfrutado de una productiva carrera que incluyó cuatro convocatorias consecutivas al Juego de Estrellas del 2014 al 2017. Ahora la organización espera que haya paralelismos después de trasladar al bullpen esta semana al también dominicano Carlos Lagrange, su prospecto Nro. 4 según MLB Pipeline.
“Estoy contento por Lagrange”, expresó Betances. “Tenía el presentimiento de que esto iba a suceder. No sabía que iba a ser tan pronto, pero simplemente sentía que se adaptaría mejor este año saliendo del bullpen -- especialmente con lo bien que han estado los abridores de los Yankees. Es la mejor rotación que he visto en mucho tiempo”.
Lagrange hizo su primera presentación como relevista para la sucursal Triple-A Scranton/Wilkes-Barre el miércoles, ponchando a siete bateadores en cuatro entradas en blanco.
Si bien los Yankees todavía proyectan a Lagrange como lanzador abridor para el 2027 y más allá de eso, creen que su mejor oportunidad de ayudar en el 2026 será como relevista, donde se espera que su recta de tres dígitos le brinde al bullpen los swings en blanco que tanto necesita.
Betances dijo que conoció a Lagrange durante la Liga Otoñal de Arizona y se interesó más durante esta primavera, especialmente después de que numerosos scouts e instructores plantearan comparaciones entre ambos lanzadores. Él cree que lanzar con mayor frecuencia refinó su comando.
“Simplemente tuve una racha increíble”, relató Betances. “Mi capacidad de lanzar strikes simplemente mejoró muchísimo. Sentí que era más consistente con mi mecánica. Pude repetir mi mecánica muy bien, y sencillamente pude controlar la zona de strike. Mejoré enormemente; fue como el día y la noche”.
El mayor ajuste de Betances en ese entonces, dijo, giraba en torno a prepararse para cuando sonara el teléfono. Recuerda apoyarse en sus compañeros de equipo Matt Daley, David Robertson y Matt Thornton para obtener ayuda, y, por supuesto, observar de cerca al panameño Mariano Rivera.
“Como abridor, tienes todo el tiempo del mundo antes de los juegos”, comentó Betances. “Comencé a preguntarles a los muchachos del bullpen, ‘¿Cómo caliento y me preparo? ¿Cuándo empiezo a estirar?’ Eventualmente, calientas con tu recta, tratas de pasarla y luego usas tus pitcheos rompientes. Deberías estar listo ccon 15 lanzamientos.
“Mi mayor consejo para [Lagrange] es que tiene que encontrar una rutina que le funcione. ¿Cuántos pitcheos? ¿Cuánto tiempo necesitas para estar listo?”
Es más fácil decirlo que hacerlo. Betances recordó que, al principio, los Yankees lo hacían tirar dos o tres entradas en cada una de sus presentaciones como relevista en liga menor. Luego tenía dos o tres días libres, y volvía a lanzar.
Eso podría servir como un esquema general de cómo luciría la carga de trabajo de Lagrange este mes, ya que el manager Aaron Boone ha hablado de una fase de “reducción de carga”. Al final, Betances dijo que su cuerpo respondía mejor que como abridor.
“Sentía que cuando lanzaba en días consecutivos, me sentía mejor”, señaló Betances. “No creo que eso sea lo que vayan a hacer con él; monitorearán su descanso, pero cuando tiras un par de innings y tienes dos días libres, te sientes fresco. Sales y dices, ‘Hombre, la verdad es que me siento muy bien’”.
Tal vez así sea para Lagrange; sólo el tiempo lo dirá. Boone dijo a principios de este año que ve similitudes entre Betances y Lagrange, con algunas salvedades.
“Entiendo la correlación, por el tamaño y todo”, dijo Boone. “Creo que Carlos tal vez tiene los tres pitcheos [recta, slider, cambio] y el potencial de lanzar strikes que le permitirían ser abridor. Pero si mirara en unos años y viera a Carlos en ese rol de Dellin, no me sorprendería”.
Mientras esperamos, Betances ofrece una corrección: No ve a Lagrange como una segunda versión de sí mismo. Lagrange podría ser mejor.
“Creo que su repertorio está por encima de lo que yo tenía, para ser honesto contigo”, confesó Betances. “Definitivamente, tiene las similitudes físicas: La altura, la apariencia, los gestos. Pero yo estaba al final de mis oportunidades como abridor.
“Esto me recuerda casi a cuando Joba [Chamberlain] subió [en el 2007] y maravilló al mundo del béisbol. Ojalá tenga la oportunidad de ascender bastante rápido. Estoy seguro de que tienen un plan, pero definitivamente estoy ansioso por verlo”.
