NUEVA YORK -- La tradición de más de un siglo de tener a un árbitro humano como la autoridad final en todas las decisiones de bolas y strikes terminó en la tercera entrada del jueves en el Citi Field, cuando el venezolano Francisco Álvarez ejecutó el primer desafío exitoso del Sistema Automatizado de Bolas y Strikes (ABS, por sus siglas en inglés) en un juego de Grandes Ligas.
Como receptor, Álvarez desafió una recta en cuenta llena en la esquina de afuera del dominicano Freddy Peralta a su compatriota Oneil Cruz, y la decisión de bola fue revertida a tercer strike y el segundo out del episodio. Demostró ser una decisión importante para los Mets, luego de que Brandon Lowe conectara un jonrón dos pitcheos después.
A partir de esta temporada, los jugadores tienen el poder de apelar las decisiones de la zona de strike de los árbitros humanos del plato recurriendo al Sistema de Desafío ABS impulsado por T-Mobile, un avance tecnológico que ayuda a garantizar que las decisiones más importantes se tomen correctamente, al tiempo que agrega una nueva estrategia al deporte en el proceso.
El sistema ABS hizo su debut formal el miércoles en San Francisco en la Opening Night, cuando el campocorto panameño de los Yankees, José Caballero, desafió sin éxito una decisión de strike en el cuarto inning de un partido contra los Gigantes. El desafío de Álvarez la tarde siguiente en el Citi Field fue el primero exitoso en la historia de MLB.
Muchos jugadores y aficionados ya están familiarizados con ABS, el cual ha sido parte de las ligas menores desde el 2022. El ABS también se usó en la pretemporada de Grandes Ligas a partir del año pasado. Obtuvo la aprobación del Comité Conjunto de Competición en septiembre pasado para su uso en los juegos de MLB.
El Sistema de Desafío ABS rastrea la ubicación precisa de cada pitcheo en relación con la zona de strike, la cual está calibrada según la estatura de cada jugador y se mide con una precisión de una fracción de pulgada. El sistema preserva el papel de los árbitros humanos para la gran mayoría de los lanzamientos, a la vez que proporciona un mecanismo para corregir los errores más obvios. Un lanzador, receptor o bateador puede desafiar una decisión de bola o strike tocando su gorra o casco inmediatamente después del pitcheo. No hay intervención desde el dugout.
En cuestión de segundos, el resultado se muestra en la pantalla de video del estadio y se transmite a los espectadores, de manera similar a las decisiones en los partidos de tenis profesional.
Los equipos pasaron los Entrenamientos Primaverales descubriendo las mejores prácticas sobre quién debería desafiar, así como cuándo podría ser mejor no desafiar un presunto error. A los equipos sólo se les asignan dos desafíos por partido, pero se les otorgan desafíos ilimitados siempre y cuando sigan siendo correctos. Por lo tanto, puede ser prudente prescindir de un desafío temprano ante un pitcheo relativamente poco importante, guardándolo para situaciones de mayor apremio más adelante en el partido.
