
El bateador designado de los Astros, el cubano Yordan Álvarez, y el campocorto dominicano de los Marlins, Otto Lopez, se enteraron la semana pasada de que participarán en el Juego de Estrellas del 2026. El lunes, en celebración de su desempeño en el terreno durante los últimos siete días, fueron nombrados Jugadores de la Semana en la Liga Americana y Nacional, respectivamente.
Mientras tanto, Casey Schmitt de los Gigantes se ganó el reconocimiento a la Jugada de la Semana con su esfuerzo para iniciar una increíble doble-matanza contra los Rockies el viernes.
Álvarez, quien ha sido Jugador de la Semana tres veces esta temporada y en seis ocasiones en su carrera, bateó .435/.462/.957 en 26 visitias al plato la semana pasada. Conectó cuatro jonrones y encabezó a todos los jugadores de la Liga Americana con 11 carreras impulsadas.
Su primer cuadrangular de la semana fue un grand slam en una victoria sobre los Mellizos el martes, y su último bambinazo fue un jonrón de oro en la parte baja del noveno episodio que completó una remontada de cinco carreras ante los Rays. Alvarez disparó dos vuelacercas esa noche, llevándolo a un total de 29 en la campaña, lo que lo coloca en la cima de la Liga Americana.
Los Marlins de López (49-42) se encuentran a pocos puntos porcentuales de los Cardenales por el tercer Comodín de la Liga Nacional. Después de cerrar un junio histórico el martes, Miami terminó la semana barriendo a los Atléticos en West Sacramento. López bateó de 14-8 con dos jonrones durante esa serie de tres juegos y tuvo promedio de .500 (28-14) con ocho extrabases durante la semana de seis partidos de su equipo.
Los 14 hits de López, los más entre todos los jugadores, se sumaron a su promedio de .346, el mejor de las Grandes Ligas. Ésta es la primera vez que el All-Star gana el Jugador de la Semana.
El viernes, Schmitt disputaba apenas su quinto encuentro como titular en la tercera base cuando atrapó un rodado alto bateado por Tyler Freeman de los Rockies, con las bases llenas y sin outs. Si la pelota lo hubiera rebasado, tal vez habrían anotado tres carreras; en cambio, Schmitt se estiró y la capturó mientras corría hacia la zona de foul. Tuvo la sangre fría de pisar la almohadilla de tercera para conseguir un out y luego, de alguna manera, giró el cuerpo en plena carrera y lanzó la pelota a través del diamante para completar una doble-matanza por la vía 5-3.
