Cuatro claves para que los Medias Rojas compitan por el Este de la L.A.

8 de febrero de 2026

Han pasado ocho años desde la última vez que los Medias Rojas ganaron el Este de la Liga Americana, un logro que consiguieron con 108 victorias y una dominante postemporada que culminó con un título de Serie Mundial en 2018.

Desde entonces, las dos presentaciones del equipo en los playoffs han sido como Comodín de la Liga Americana, incluida la de 2025, cuando Boston tuvo marca de 89-73 pero terminó tercero en la división detrás de los Azulejos (94 victorias) y los Yankees. Así que ahora la pregunta es si este equipo está listo para dar un salto en 2026 y volver a la cima del Este.

Las proyecciones publicadas esta semana en FanGraphs dicen: No tan rápido.

Los Medias Rojas están proyectados como terceros en la división, pero en realidad, el modelo de FanGraphs pronostica una carrera de cuatro equipos entre Nueva York, Toronto, Boston y Baltimore. Según ese modelo, cada uno se ubicaría entre 84 y 86 victorias (redondeando), con entre 19% y 32% de probabilidades de terminar en el primer lugar del Este.

Sin embargo, las proyecciones son solo un punto de partida, y hay innumerables formas en que un equipo puede terminar muy por encima —o por debajo— de esos pronósticos. A continuación, una mirada optimista a los Medias Rojas, con cuatro razones por las que podrían superar las expectativas y recuperar la supremacía del Este de la Liga Americana en 2026. (Nota: Una de esas razones podría ser una incorporación de impacto en lo que queda del receso de temporada, quizás un infielder. Pero para este ejercicio, nos enfocaremos en evaluar el roster actual).

1. Roman Anthony se convierte en una superestrella

Anthony era el prospecto Nro. 1 general de MLB Pipeline —y tenía menos de un mes de haber cumplido 21 años— cuando fue llamado a Boston en junio pasado. Y cumplió con las expectativas.

Aunque su impacto se vio limitado por un inicio lento y una distensión en el oblicuo izquierdo que lo dejó fuera casi todo septiembre, Anthony lució como una estrella al batear .292/.396/.463 con un OPS+ de 140 y 2.7 de WAR de FanGraphs en apenas 71 juegos. Puede haber sido una muestra pequeña, pero los resultados y algunas de sus métricas subyacentes indicaban un potencial de Jugador Más Valioso. La historia de bateadores que han rendido así a esa edad también lo sugiere.

Ahora, Anthony solo tiene que demostrarlo a lo largo de 162 juegos. Las proyecciones son conservadoras por naturaleza, así que no sorprende que lo ubiquen entre 2.5 y 4 de WAR, dependiendo del sistema. Pero su techo es mucho más alto si se mantiene sano y logra hacer los ajustes ante una liga que también se ajustará a él.

2. El mexicano-estadounidense Jarren Durán recupera parte de su magia del 2024

Si hablamos de jardineros zurdos talentosos que logran consolidarse con una temporada estelar, eso fue exactamente lo que hizo Durán en 2024, cuando fue JMV del Juego de Estrellas y candidato al JMV de la Liga Americana, liderando las Mayores en dobles y triples. Su 6.8 de fWAR fue el séptimo mejor.

La campaña de 2025 no fue un desastre ni mucho menos —la mayoría de los jugadores firmarían por un OPS de .774 y 3.9 de fWAR en 157 juegos—. Aun así, Duran dio un pequeño paso atrás en todas las facetas del juego y tuvo que lidiar con rumores de cambio durante el invierno, aunque hasta ahora no ha pasado nada.

Las proyecciones anticipan un poco más de regresión para Duran en 2026, y parece muy probable que su campaña de 2024 haya sido su techo. Pero incluso si su producción en 2026 se ubica entre lo que hizo en las dos temporadas anteriores, eso sería un gran aporte para una alineación de los Medias Rojas que solo tuvo un cambio importante: la salida del agente libre Alex Bregman, reemplazado por el venezolano Willson Contreras.

3. El mexicano-estadounidense Marcelo Mayer explota

Incluso al comienzo del receso de temporada, Mayer ya se perfilaba como una pieza clave para Boston en 2026. Pero su importancia ha aumentado tras la salida de Bregman en la agencia libre y la falta de adquisiciones de impacto por parte del presidente de operaciones Craig Breslow para cubrir la segunda o tercera base.

Los Medias Rojas firmaron al defensor versátil Isiah Kiner-Falefa para fortalecer el cuadro, pero todo indica que Mayer tendrá un rol importante en una o ambas de esas posiciones. Su ofensiva como novato de 22 años en 2025 —.228/.272/.402 en 44 juegos— no dio mucho para entusiasmar a las proyecciones. Sin embargo, hay una razón por la que fue la cuarta selección general del Draft amateur del 2021 y un prospecto muy bien valorado que tuvo OPS de .826 en las Menores.

Con algo de experiencia en Grandes Ligas y mejor salud (en 2025 también sufrió una lesión en la muñeca derecha que puso fin a su temporada), Mayer, de 23 años, podría dar un paso significativo en 2026 y aportar la estabilidad que tanto necesita el infield de Boston.

4. Surge una revelación inesperada en la rotación

Los Medias Rojas están proyectados a tener la mejor rotación de MLB en 2026, así que, en líneas generales, no hay mucho margen para mejorar. Pero gran parte de ese éxito anticipado se basa en un impresionante grupo de abridores encabezado por Garrett Crochet, Sonny Gray, el venezolano Ranger Suárez y el dominicano Bryan Bello.

Lo interesante de esta rotación es que no solo tiene profundidad, sino profundidad con potencial. Boston adquirió al cubano Johan Oviedo desde los Piratas porque mostró cambios prometedores tras regresar de una cirugía Tommy John el verano pasado. Ni Kutter Crawford ni Patrick Sandoval lanzaron en 2025 por lesión, pero ambos han sido abridores efectivos en el pasado reciente. Payton Tolle y Connelly Early están entre los ocho mejores prospectos zurdos del béisbol, según MLB Pipeline, y ya tienen experiencia en las Mayores. Otro zurdo, Kyle Harrison, aún tiene 24 años y hace poco era considerado con ese mismo potencial.

Esta profundidad protege a los Medias Rojas en caso de una baja entre sus primeros cuatro abridores, pero también abre la puerta para que uno de esos brazos aproveche su oportunidad y se convierta en una opción de peso en la rotación.

This depth protects the Red Sox in case one of the top four goes down, but it’s also possible that one of those other arms seizes an opportunity and gives the club yet another strong rotation option.