TORONTO -- Ni ocho días entre aperturas ni la pausa de cuatro días por el Juego de Estrellas lograron enfriar al derecho de los Medias Blancas, Sean Burke quien prolongó su dominante racha de actuaciones la tarde del domingo en el Rogers Centre.
Burke estuvo en control desde el primer lanzamiento ante los Azulejos. Retiró a los primeros 10 bateadores que enfrentó antes de completar 6.2 innings en blanco, con cinco ponches y apenas tres corredores permitidos, en la victoria de Chicago por 3-0.
El lanzador de 26 años atacó la alineación de Toronto dentro de la zona de strike, colocando 69 de sus 98 pitcheos en strike y mantuvo el control del juego durante la mayor parte de la tarde. Además, abrió el turno con un strike en el primer lanzamiento en el 78 por ciento de los enfrentamientos.
Aunque no generó tantos swings fallidos como le hubiera gustado, Burke hizo un excelente trabajo limitando el daño. Apenas cuatro de las 17 pelotas puestas en juego por los Azulejos salieron del bate a 95 millas por hora o más.
Con esta actuación, Burke dio continuidad a una sólida racha en la que registró una efectividad de 1.69, con 42 ponches y apenas cinco bases por bolas en sus cinco presentaciones más recientes (cuatro aperturas) y a lo largo de 32 innings antes de la pausa por el Juego de Estrellas.
"Para mí, todo se reduce a ser agresivo con la recta. Uno puede darse cuenta cuando lo está haciendo, y la confianza que tiene en ese pitcheo simplemente se transmite", dijo el manager de los Medias Blancas, Will Venable, antes del juego, al hablar sobre lo que ha impulsado el reciente éxito de Burke. "Y una vez que logra establecerla, recurre a sus pitcheos secundarios. Ha utilizado bien el cutter, el slider y la curva en momentos específicos, pero para mí todo parte de la recta".
La recta, sin duda, fue un arma clave para Burke la tarde del domingo. La utilizó en 31 ocasiones y permitió apenas un hit con ese lanzamiento, obligando con frecuencia a los bateadores de los Azulejos a conectar de foul o a poner la pelota en juego para outs.
Un día después de quedarse sin anotar en la derrota por 1-0, la ofensiva de los Medias Blancas le dio a Burke el respaldo que necesitaba para apuntarse la victoria.
Primero fue un elevado de sacrificio de Andrew Benintendi en el cuarto inning el que abrió el marcador para Chicago. Luego, el jonrón en solitario de Colson Montgomery en el sexto fue seguido por un doble de Benintendi y un sencillo remolcador de Braden Montgomery, dándoles a los Medias Blancas y a su cuerpo de lanzadores un valioso colchón de carreras para afrontar los innings finales.