LOS ÁNGELES -- Por una vez, Shohei Ohtani pudo tomarse su tiempo al salir del montículo tras la parte alta del primer inning. Pudo regresar al dugout con calma, sin tener que hacer su habitual carrera apresurada al círculo de espera para abrir la mitad del episodio de los Dodgers.
La noche del miércoles en el Dodger Stadium presentó una situación poco común para Ohtani, marcando la primera vez desde el 2021 que el fenómeno japonés lanzó en un juego sin estar en la alineación como bateador. Los Dodgers optaron por mantenerlo enfocado únicamente en su labor como lanzador mientras se recupera de una contusión en el hombro derecho, producto de un pelotazo recibido el lunes.
Si el hombro de Ohtani le causaba alguna molestia en su tercera apertura como lanzador esta temporada, no lo demostró.
No pasó mucho tiempo antes de que Ohtani disipara cualquier preocupación persistente sobre su hombro. Ponchó a 10 bateadores, la mayor cantidad de la temporada, a lo largo de seis innings en los que permitió una carrera, en la victoria por 8-2 que aseguró la barrida en la serie de tres juegos ante los Mets. Ohtani también lanzó con un poco más de velocidad que en todo el resto de la campaña, alcanzando las tres cifras en cuatro ocasiones.
Dedicar toda su atención al pitcheo le permitió a Ohtani pasar más tiempo en la planificación del juego, pero más allá de eso, no sintió que el no batear lo afectara en la lomita.
“Entre innings se sintió un poco más largo de lo normal”, comentó Ohtani a través del intérprete Will Ireton. “Esa fue realmente la única diferencia que sentí”.
La racha de Ohtani sin permitir una carrera limpia llegó a su fin en 32.2 innings, pero su racha, la mejor de MLB, de 48 juegos embasándose sigue intacta debido a que no tuvo visita al plato el miércoles, por lo que buscará extenderla el viernes en Colorado. Según OptaSTATS, desde que la carrera limpia se convirtió en una estadística oficial en 1913, Ohtani y Babe Ruth son los únicos jugadores de Grandes Ligas con una racha de más de 30 juegos embasándose y otra de más de 30 entradas sin permitir carrera limpia en algún momento de sus carreras.
Ohtani dominó sus primeros cuatro capítulos, permitiendo solo un corredor cuando MJ Meléndez conectó un doble con un out en el tercer episodio. Su repertorio pareció bajar ligeramente en el quinto, cuando colocó corredores en base tras negociar boletos alrededor de una jugada de selección para dejar dos hombres en base con un out.
Eso llevó nuevamente a Mélendez al plato, quien otra vez fue el único de los Mets en hacer contacto sólido contra Ohtani, con un doble por regla de terreno que impulsó una carrera. Después de eso, Ohtani apretó el paso: alcanzó las 100.2 y 100.3 mph al ponchar a Tommy Pham con un foul tip, y luego marcó 100.1 y 100.4 mph para forzar al puertorriqueño Francisco Lindor a batear una línea.
“No puedo ir a máxima intensidad todo el tiempo”, externó Ohtani. “Pero considerando cómo estaba el juego en ese momento, sentí que realmente tenía que hacerlo y tomar en cuenta la situación”.
Ohtani cerró su labor retirando al cubano Luis Robert Jr., Brett Baty y Bo Bichette con ponches consecutivos para convertirse en el primer abridor de los Dodgers en lograr doble dígito de ponches esta temporada. Aunque su lanzamiento de 100.4 mph a Lindor fue el más rápido del año, la curva lenta de 71.5 mph con la que ponchó a Baty fue el tercer lanzamiento más lento para un ponche en su carrera.
Para los Dodgers, ver a Ohtani transformarse de bateador a lanzador de un inning a otro es un espectáculo que casi rivaliza con lo que hace en el terreno. Muchos también estaban intrigados por ver cómo afrontaba el hecho de ser únicamente lanzador.
“Creo que canalizar toda esa energía hacia el pitcheo fue beneficioso”, dijo el manager Dave Roberts. “En las últimas aperturas sentí que a veces estaba luchando consigo mismo. Pero esta noche estuvo realmente bien. Incluso en ese quinto inning, que se complicó un poco, logró recomponerse y luego regresó para el sexto”.
“Todos saben lo que puede hacer con el bate, todos saben lo que puede hacer con la pelota”, manifestó Dalton Rushing, quien ocupó el puesto de bateador designado por Ohtani y se fue de 4-2 con un jonrón con las bases llenas. “Pero poder separar ambas cosas a veces, honestamente, es mejor”.
Después de ver lo que Ohtani hizo únicamente como lanzador, ¿planea Roberts repetir este plan en sus futuras aperturas?
“Si supiera que Dalton puede dar un par de hits e impulsar cuatro carreras”, dijo Roberts. “Pero a Ohtani le gusta batear. Le gusta batear. Creo que es más saber que tienes otra opción si tiene sentido. Pero como dije antes, no voy a sentarlo de manera preventiva si mis ojos no me dicen que necesita un descanso”.
