LOS ÁNGELES -- Cumpleaños, bobblehead y jonrón.
Fue, por decir lo menos, una noche de celebración para Will Smith.
El receptor de los Dodgers celebró sus 31 años con un jonrón de dos carreras que puso a su equipo al frente, guiando a Los Ángeles a una victoria 3-2 y a una barrida de tres juegos para abrir la temporada ante los Diamondbacks la noche del sábado. También fue la noche de su bobblehead, conmemorando de manera apropiada su jonrón de ventaja en el Juego 7 de la Serie Mundial el pasado noviembre.
En las tres victorias sobre Arizona, Los Ángeles tuvo que venir de atrás. Pero la ofensiva que el manager Dave Roberts describió como “implacable” en el Día Inaugural respondió en los momentos clave en los tres encuentros, con Smith como el héroe en el juego final de la serie.
Los Dodgers no anotaron hasta el sexto inning, cuando Freddie Freeman conectó un doble que impulsó a Kyle Tucker para acercar a los Diamondbacks 2-1. Dos innings después, Smith llegó al plato con Mookie Betts en primera base y dos outs. En el séptimo pitcheo que vio del relevista Juan Morillo, Smith conectó una recta de cuatro costuras que viajó una distancia proyectada por Statcast de 414 pies hacia el jardín central, con una velocidad de salida de 105.1 mph, para darle a los Dodgers su primera ventaja de la noche, una que mantendrían hasta el final, cuando el cerrador Edwin Díaz bajó la cortina para su segundo salvado en igual número de apariciones con el uniforme de los Dodgers.
