En menos de dos años con la organización, Trevino ya se ha consolidado como uno de los embajadores comunitarios más destacados de los Reds, al tiempo que mantiene sus esfuerzos benéficos en su natal Texas.
En Cincinnati, no perdió tiempo para ganarse el corazón de los fanáticos de los Reds. Menos de un mes después de haber sido traspasado al equipo, se ofreció como voluntario para participar en la gira Reds Caravan, la cual lleva a peloteros, entrenadores, cronistas y mascotas de los Reds en autobús a varias ciudades del territorio del equipo.
Una de las áreas que más le apasiona a Trevino es ayudar a los niños. Los Reds reciben a un visitante de la fundación Make-A-Wish antes de cada juego en casa los viernes, y Trevino es siempre uno de los primeros peloteros en pasar tiempo con los pequeños. En 2025, cuando los Reds recibieron a un niño llamado Braxton, el receptor de los Reds le encargó un bate personalizado, equipo de receptoría y le preparó un casillero ubicado directamente al lado del suyo en el vestidor del equipo.
Entre las iniciativas anuales enfocadas en la niñez en las que participa se encuentra el Fantasy Camp for Kids en la Reds Youth Academy, un campamento especial de un día para niños de la Joe Nuxhall Miracle League que enfrentan desafíos físicos o intelectuales. Asiste con regularidad al Cincinnati Children’s Hospital junto a sus compañeros para visitar a los pacientes, se reúne una vez al año en el estadio con niños que dependen de respiradores artificiales, y participa en el programa anual del Players' Weekend, donde pacientes del Cincinnati Children’s diseñan y pintan tacos (cleats) para que los peloteros los usen en el campo y luego se subasten con fines benéficos. Trevino también ha ofrecido una lección privada de receptoría de una hora para ser subastada y recaudar fondos a beneficio del Reds Community Fund (RCF), además de donar todo su equipo de receptoría al finalizar cada temporada al programa Reds Authentics con el fin de recabar dinero para la fundación.
En Texas, el impacto de Trevino se sigue sintiendo en diversas comunidades.
Este año, Trevino organizó un viaje y financió los pasajes para llevar a un equipo juvenil de béisbol categoría 15U de Texas a Cincinnati, cubrir su estancia en un hotel, llevarlos a un juego de los Reds, ofrecerles un recorrido por el Salón de la Fama y Museo de los Reds, y ver los fuegos artificiales desde el terreno de juego.
Durante cada temporada baja desde 2017, Trevino organiza una colecta de juguetes en Corpus Christi, donde llega en helicóptero vestido de Santa Claus para distribuir regalos y llevar alegría a los niños.
Inspirado por la Reds Youth Academy de Cincinnati, donde realiza apariciones continuas, ha aportado fondos significativos para construir su propio complejo de béisbol infantil multimillonario en Texas.
Además, creó la "Trevi’s Winter World Series" en el sur de Texas, uno de los torneos de béisbol infantil más grandes de todo el país. La temporada baja pasada contó con la participación de más de 150 equipos (más de 1,800 niños).
En 2022, Trevino alquiló el parque de atracciones Six Flags para los niños afectados por la desgarradora tragedia en Uvalde, Texas.
Es imposible cuantificar la influencia de Trevino en cada una de las comunidades de las que ha formado parte, y ese es sin duda el caso en Cincinnati. Continúa siendo uno de los embajadores más respetados y a la vez más humildes de los Reds, y su abnegación ha inspirado a muchos de sus compañeros de equipo a salir de su zona de confort y participar en iniciativas comunitarias similares.







