
COOPERSTOWN, Nueva York – Cuando Carlos Beltrán sea exaltado de manera oficial al Salón de la Fama de Béisbol el domingo por la tarde, se convertirá en el sexto puertorriqueño y el vigésimo latinoamericano con placa en Cooperstown.
Como suele ser el caso en este pequeño pueblo del estado de Nueva York, se siente más presencia latina en Cooperstown cuando uno de los suyos es parte de la ceremonia de exaltación, como este año. En la Main St., la calle principal en el centro del pueblo, se han visto muchos jerseys y muchas gorras de la selección de Puerto Rico en estos días.
Salon de la Fama 2026
Sin embargo, no son sólo los boricuas que han llegado a celebrar la exaltación de Beltrán, sino también personas de otros países latinoamericanos que están bien emocionados de ver al autor de 435 jonrones y 312 bases robadas en el museo de los inmortales.
Dos de esos aficionados son José Pichardo su esposa Fiordaliza Taveras, oriundos de Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Ellos vinieron desde New Brunswick, New Jersey para presenciar la consagración de Beltrán, Andruw Jones y Jeff Kent como inmortales del béisbol.
“Es grandioso. Es algo muy bueno para todos nosotros los latinos, el hecho de ver a Carlos Beltrán, y en cierto modo Andruw Jones (exaltados)”, comentó Pichardo, quien como santiaguero durante la última parte de la década de los 2,000 vio a Jones jugar con las Águilas Cibaeñas en el 2008-09, ya que jugó con el equipo de Santiago a petición de su amigo de muchos años en los Bravos, el dominicano Rafael Furcal. “Es maravilloso ver que más latinos van a entrar al Salón de la Fama”.
Claro, vienen más en camino. Los tres nombres más seguros son el dominicano Albert Pujols y el puertorriqueño Yadier Molina para el 2028, más el venezolano Miguel Cabrera para el 2029.
“Extraordinario. Significa mucho para todos nosotros los latinos, que nuestros peloteros sigan acumulando números tan necesarios como para que lleguen al Salón de la Fama”, comentó Pichardo al respecto. “En este caso, Pujols Cabrera, Yadier Molina… extraordinario”.
De su parte, el mexicano Gaspar García – vestido de Dodger, con un jersey de Shohei Ohtani al llegar desde Bakersfield, California – se encuentra de visita en Cooperstown por tercer año consecutivo para ver la ceremonia de exaltación.
“Excelente. Se lo ha ganado”, dijo García acerca de Beltrán. “Me parece que (estará) en el lugar que se merece”.

García, oriundo de Guanajuato, también ve con anticipación las elecciones prácticamente inminentes de Pujols, Molina y Cabrera.
“Muy buenos nombres. Se lo han ganado, no porque sean latinos, (sino) porque se han ganado el puesto. Ahí deben estar ellos, por la carrera que han tenido”.
Por supuesto, cuando se habla de la afición mexicana, aún no hay placas de jugadores de dicho país en el museo. Fernando Valenzuela estuvo en la boleta de la Era Contemporánea en diciembre pasado – la misma en que fue elegido Kent – pero no recibió los votos necesarios.
“Fernando Valenzuela habló por sí solo”, dijo García al tocar el tema. “Ya es parte de la historia; debería de estar acá. Esperamos un día. Esperemos que aún lo tengan en cuenta”.
De cualquier manera, el ambiente se ha gozado. Y apenas empieza la fiesta.
“Lo que se presenta aquí es fuera de serie”, expresó Pichardo, en su primera visita a Cooperstown. “Todos esos recuerdos, todos esos ítems (objetos) que hay aquí, son extraordinarios. Es historia pura del béisbol y emocionadísimo de estar aquí”.
Agregó García: “Muy bonito pueblo. Me ha gustado. Es la ciudad donde empezó todo. Es un pueblo de béisbol”.
