SAN FRANCISCO -- Durante más de un siglo, cada lanzamiento realizado en un juego de Grandes Ligas ha sido juzgado por un solo par de ojos: los del umpire principal.
Eso cambió oficialmente en la noche del miércoles, durante el Día Inaugural. El campocorto de los Yankees, el panameño José Caballero, provocó el primer reto del sistema automatizado de bolas y strikes (ABS) en un juego de MLB, al tocarse el casco en el cuarto inning en el Oracle Park.
Caballero desafió el strike cantado por el umpire principal Bill Miller en un lanzamiento del abridor de los Gigantes, Logan Webb, que pasó por la parte interna del plato, y la decisión fue confirmada.
Aunque el ABS es nuevo en las Mayores, ya resulta familiar para muchos aficionados y jugadores. El sistema ha sido probado en Ligas Menores desde 2022 y se utilizó en los Entrenamientos Primaverales de Grandes Ligas en 2025 y 2026 antes de recibir la aprobación del Comité Conjunto de Competencia el pasado mes de septiembre.

El sistema de retos ABS rastrea la ubicación exacta de cada lanzamiento en relación con la zona de strike específica de cada bateador, calibrada según su estatura y medida con precisión de fracciones de pulgada.
Representa un modelo híbrido, que mantiene a los umpires humanos para la gran mayoría de los lanzamientos, pero ofrece un mecanismo para corregir los errores más evidentes.
Un lanzador, receptor o bateador puede retar una bola o un strike tocándose la gorra o el casco inmediatamente después del lanzamiento. No hay intervención desde el dugout. En cuestión de segundos, el resultado se muestra en la pantalla del estadio y se transmite a los espectadores.
Cada equipo cuenta con dos retos por juego y los conserva si el reclamo es exitoso, lo que añade una nueva capa de estrategia durante el partido.
