Todos conocemos el legado del bateo de los Yankees, desde Babe Ruth. Los Bombarderos del Bronx son una parte permanente del lenguaje del béisbol, y también lo es la Fila de Asesinos debido a los Yankees de 1927, una de sus ediciones más legendarias de todas. Los Yankees del 2026 saben batear, por supuesto, y esa historia comienza y a veces termina con Aaron Judge, el nuevo Bambino del Yankee Stadium. Pero tal vez en esta ocasión la “fila de asesinos” de los Yankees pueda resultar ser su rotación de lanzadores abridores.
Porque cuando todos sus abridores estén sanos, y si logran mantenerse sanos, podría resultar que la parte superior de esta rotación -- Gerrit Cole, Cam Schlittler, Max Fried, Carlos Rodón -- podría ser la mejor del juego, lo que significa incluso mejor que lo que los Dodgers le lanzan a todo el mundo.
Cole, quien se sometió a una cirugía Tommy John el año pasado, está de vuelta en el montículo en Ligas Menores. Se espera que Rodón regrese al equipo grande antes que Cole. Pero incluso sin ellos, aquí están las efectividades de los cuatro mejores en su rotación actual:
Schlittler: 1.95
Will Warren: 2.49
Fried: 2.97
Ryan Weathers: 3.18
Con Kansas City en el Yankee Stadium durante el fin de semana, los bates de los Yankees cobraron vida. Pero la historia de la primera parte de la temporada de los Yankees, incluso con Judge todavía disparando jonrones, ha sido su pitcheo abridor. Tantas veces desde el 2009, la última vez que ganaron la Serie Mundial, el equipo simplemente no ha tenido suficiente pitcheo abridor al final. Quizás esta campaña sea diferente, especialmente con la ayuda de Cole y Rodón en camino.
Desde el principio, el récord de 5-1 con el que los Yankees iniciaron esta temporada incluía una efectividad combinada de 0.53 de sus abridores. Apenas permitieron tres carreras en total en esos seis partidos, un trecho sin precedentes para comenzar una campaña desde los Cardenales de 1942.
"Qué semana de pitcheo", dijo el dirigente Aaron Boone en ese momento.
Es una semana que, con unas pocas excepciones, se había convertido en un mes. Los Yankees sólo salieron de este fin de semana pasado con un récord de 13-9, medio juego por delante de los Rays, que los barrieron el fin de semana anterior en San Petersburg. Eso se debe principalmente a que no se han acercado, al menos hasta ahora, a ser la potencia ofensiva que fueron los Bombarderos del Bronx hace un año, y a un relevo irregular.
Pero el tipo de pitcheo abridor que han recibido les ha recordado algo a sus fanáticos: Que cuando los Yankees han sido grandes en el pasado, es porque han tenido un gran pitcheo abridor. Allá por 1978, cuando iban camino a ganar su segunda Serie Mundial consecutiva —después de estar a 14.5 juegos de los Medias Rojas para lograrlo — realmente construyeron esa remontada sobre el pitcheo abridor. Ron Guidry fue el mejor lanzador del planeta ese año con un récord de 25-3. El puertorriqueño Eduardo Figueroa terminó con un récord de 20-9. Y en la recta final de ese año, Jim “Catfish” Hunter se transformó mágicamente en la estrella total que había sido con los Atléticos, con un récord de 9-2 en sus últimas 12 aperturas.
Ese equipo de los Yankees, debido a la remontada, se convirtió en uno de los más famosos que han tenido… no tan famosos como los Yankees de 1998, la mejor edición de los Yankees de todos los tiempos con 114-48, al menos en una temporada de 162 encuentros (los Yankees de 1927 tuvieron marca de 110-44).
Aquí, la rotación abridora de los Yankees en aquel 1998:
David Cone, 20-7
David Wells, 18-4
Andy Pettitte, 16-11
Orlando (El Duque) Hernández, 12-4
Hideki Irabu, 13-9
Cinco años después, cuando los Yankees volvieron a la Serie Mundial sólo para ser derrotados por los Marlins, ésta fue su rotación:
Roger Clemens, 17-9
Mike Mussina, 17-8
Pettitte, 21-8
Wells, 15-7
Cuando los Yankees ganaron su última Serie Mundial en el 2009, realmente apenas tenían a tres abridores de primer nivel: CC Sabathia, A.J. Burnett y Pettitte. Pero detrás de ellos, Joba Chamberlain ganó nueve juegos y Phil Hughes ganó ocho.
Esta rotación del 2026 tiene el potencial de ser mejor que ésa si Cole se recupera por completo de su cirugía y Rodón recupera su forma después de una temporada en la que ganó 18 juegos para los Yankees dle 2025 y terminó con promedio de carreras limpias de 3.09. Detrás de Cole, Fried, Schlittler y Rodón están brazos jóvenes como Warren y Weathers. Clarke Schmidt, él mismo, era una promesa para Boone la campaña pasada antes de someterse a su propia cirugía en el codo. También se espera que Schmidt esté de vuelta, y sano de nuevo, para el verano.
Judge ha descrito el cuerpo de lanzadores abridores del equipo, incluso sin Cole y Rodón, como el "gran factor diferenciador" al inicio de la temporada. Los fanáticos de los Yankees sólo pueden imaginar cómo podría verse más adelante. Judge sigue siendo el verdadero factor determinante para los Yankees, sin duda. A veces es un "Fila de Asesinos" él solo. Pero éste definitivamente tiene posibilidades de ser el mejor, y más formidable, cuerpo de lanzadores abridores que han los Yankees tenido en más de 20 años… y el mejor en los 17 años desde que lo ganaron todo por última vez.
