Tomó un poco de tiempo, pero Spencer Jones ha vuelto a destrozar la bola de una manera que pocos pueden hacerlo.
El sexto mejor prospecto de los Yankees conectó dos jonrones en Triple-A Scranton/Wilkes-Barre el martes, su primer juego de dos cuadrangulares o más de la joven temporada, en una victoria por 9-6 sobre Buffalo en el PNC Field. Tuvo cinco de esos encuentros en el 2025.
El primer bambinazo del zurdo de 24 años fue una potente línea a 106.3 millas por hora que apenas superó el muro del jardín derecho. El segundo cayó más en la categoría de “batazo a la luna”, viajando 424 pies por el jardín central con una velocidad de salida de 107.1 millas por hora.
Los vuelacercas de Jones también fueron oportunos. La promesa abrió la parte baja de la primera entrada con un cañonazo, respondiendo a una rebelión de cinco carreras por parte de Buffalo en la parte alta del episodio. Su segundo batazo llegó luego en la parte baja del octavo, agregando algo de seguro para sellar el marcador final del partido.
Esos bambinazos estuvieron intercalados por un sencillo en la segunda entrada que también impulsó dos carreras. En total, Jones terminó la jornada bateando de 5-3 con cuatro carreras empujadas y un par de ponches.
La jornada del martes ayudó a Jones a elevar su OPS nuevamente por encima de .900 (.902, para ser exacto) con una línea ofensiva general de .242/.364/.538. Sus cuadrangulares fueron sus primeros desde el 18 de abril, aunque siete de sus últimos 10 hits han sido extrabases. Ese poder de grado 65 sin duda es evidente para el espigado prospecto que sigue tocando la puerta de las Grandes Ligas.
