Antes de cada juego en el Clásico Mundial de Béisbol, el equipo de Venezuela se reúne en círculo dentro del dugout. Mientras el lanzador Eduard Bazardo golpea un tambor especial, los jugadores se turnan para entrar y salir del círculo y mostrar sus pasos de baile.
Pero no es cualquier rueda de baile. Se trata de los tambores, un estilo tradicional afrovenezolano de música y danza que la selección ha adoptado como parte de su identidad. El tambor marca el ritmo, y el baile puede comenzar con un solo instrumento, como ocurre en el dugout venezolano, o convertirse en una fiesta con toda una banda de percusionistas.
Clásico Mundial de Béisbol 2026
Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One
“Diría que es algo muy caribeño, porque también puedes ver bailes de tambores en Puerto Rico o en la República Dominicana. Creo que cada país tiene sus variaciones, pero en Venezuela es muy tradicional”, dijo Daniel Álvarez, cofundador y director de El Extrabase, además de periodista que cubre a los Marlins y el béisbol latino y venezolano. También tiene una conexión especial con esta música, ya que contrató una banda de tambores para su boda.
“Eso que ves ahí somos nosotros”, dijo el manager de Venezuela, Omar López. “Ese es nuestro país. Así somos. Eso es la pelota invernal. Así disfrutamos el béisbol. Entendemos que cada quien tiene su cultura. Vas a Puerto Rico y tienen otra forma. La Plena en Puerto Rico es increíble. Es parecido, pero es otro tipo de música. En Dominicana es merengue, ripiao, bachata, dembow. Hay muchas maneras antes del juego de soltarse y de identificarse con quiénes somos”.
(No esperen ver a López metiéndose al círculo pronto: “No voy a entrar porque no sé bailar tambor”, bromeó. “Sé un poco, pero no sé si algún día me anime”).
Si pasas suficiente tiempo en Venezuela, seguro escucharás esta música.
“Puedes ir a la playa, por ejemplo. Digamos que vas a Ocumare de la Costa, de donde es Eduard Bazardo. Es una playa cerca de Maracay. Si vas allí, siempre estarán bailando tambores”, dijo Álvarez. “Si vas a La Sabana o a La Guaira, de donde son Ronald Acuña Jr. y Maikel García, también habrá tambores. En cualquier fiesta venezolana puedes tener salsa, merengue o reggaetón, pero en algún momento de la noche van a sonar los tambores”.
Los tambores pueden durar cinco minutos o extenderse durante horas. Muchas veces aparecen en las fiestas cerca de la medianoche, en lo que se conoce como la “hora loca”.
“La hora loca es el momento de la boda en que dejan de poner música bailable como merengue o salsa”, explicó Allan Hrastoviak Arbelaez, coordinador de redes sociales de la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol. “Ahí es cuando ponen música que todos pueden cantar y bailar, y parte de eso son los tambores”.
Para los aficionados y los jugadores venezolanos, ver este baile en un escenario mundial como el Clásico tiene un significado especial.
“Es algo muy bonito para mostrar de nuestra cultura”, destacó Álvarez. “Obviamente estamos aquí por el béisbol y tenemos un gran equipo, pero también mostrar ese lado es genial. Tenemos mucho que ofrecer con nuestra comida, nuestra música, nuestros bailes y todo nuestro folclore”.
En cada paso de este torneo, una popular banda venezolana de tambor, Tambor Urbano, ha sonado en los altavoces.
“Nos encanta. Creo que también lo hicimos en el último Clásico”, dijo el lanzador Enmanuel De Jesús, una de las revelaciones del equipo. “Disfrutamos cuando escuchamos esa música. Es algo que nos motiva y nos prepara para el juego”.
